Las Provincias

Transparencia: antídoto contra la corrupción

La apuesta por la transparencia, la información y la participación como pilares básicos de la gestión municipal es la principal herramienta que las alcaldesas y los alcaldes tenemos en nuestras manos para profundizar en la democracia, luchar contra la desafección política y poner freno a la corrupción.

Hago esta reflexión el Día Mundial del Acceso a la Información, que desde el año 2002 se conmemora cada 28 de septiembre con el fin de recordar la necesidad de controlar los actos de gobierno y conocer cómo los políticos ejercemos el poder e invertimos el dinero de los impuestos que pagan los ciudadanos.

En la actualidad presido la Red de Entidades Locales por la Transparencia y la Participación Ciudadana de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), cuya asamblea constituyente se celebró en Elche el pasado mes de mayo y que está abriendo un camino fundamental para facilitar información clara y precisa a los contribuyentes.

La transparencia se ha convertido en una exigencia social ineludible que la administración pública debe abordar y cumplir y es, con seguridad, uno de los mejores antídotos contra la corrupción.

En la sociedad de la información los ciudadanos exigen conocer a fondo los asuntos públicos. Han tomado conciencia de que lo público es de todos y de que tienen el legítimo derecho a acceder a ella. Es por esto que la Administración Pública tiene la obligación de implementar políticas que permitan mantener a la ciudadanía muy bien informada sobre los asuntos públicos.

La transparencia en el ámbito municipal consiste en abrir las puertas y ventanas de la Administración para que los ciudadanos accedan a una información que, simple y llanamente, es suya. Y los alcaldes y alcaldesas tenemos que liderar los cambios que se han de adoptar en los ayuntamientos para que esa visión impere y se convierta en una cultura extendida y generalizada.

La Red de Entidades Locales por la Transparencia surgió para promover la innovación y mejorar la relación de los gobiernos municipales con los ciudadanos bajo los principios de gobierno abierto, participación ciudadana y aplicación de la Ley de Transparencia, obligatoria para las administraciones territoriales desde el 10 de diciembre de 2015.

Hasta ahora se han adherido a esta Red 234 entidades (220 ayuntamientos, 9 entidades locales provinciales y 5 comarcales o mancomunadas). En colaboración con el Consejo de Transparencia estamos trabajando a fondo para difundir e implantar el derecho a saber y el acceso a la información pública a través de actividades, foros y acciones formativas para empleados públicos municipales.

Está claro que el ciudadano contemporáneo desea mucho más que un voto con periodicidad cuatrienal y quiere tomar partido de forma directa y activa en la vida política. Por este motivo, considero que debemos ser capaces de crear instrumentos y herramientas que permitan incorporar talento a la gestión pública, de consolidar las vías tradicionales ya existentes y explorar todas las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías y los soportes virtuales más modernos.

Debemos ser capaces de reforzar la confianza de la sociedad en las instituciones asumiendo compromisos de buen gobierno. Es necesario diseñar y poner en marcha prácticas ejemplares sobre rendición de cuentas, crear las condiciones oportunas que permitan al ciudadano participar en la toma de decisiones y evaluar los servicios públicos. La finalidad de este cúmulo de actuaciones no debe ser otra que lograr marcos de convivencia estables que favorezcan el desarrollo económico y social de nuestros territorios.

Es importante que, como gobiernos locales, trabajemos en la constante innovación de estrategias de participación ciudadana, aprovechando las ventajas que nos ofrecen no sólo los medios de comunicación tradicionales, sino aquellos que en la actualidad experimentan un gran auge, como son las redes sociales, y que ofrecen un futuro potencial de interacción todavía por explorar.

En la conmemoración de este Día Mundial del Acceso a la Información, implantado desde que activistas de todo el mundo se reunieran en Bulgaria para reclamar el derecho a la información pública, creo que debemos implicarnos a fondo para que se pueda ejercer ese derecho en todos los ámbitos y localidades.

La transparencia, la información clara, veraz y de fácil acceso nos permitirá recuperar la confianza de los ciudadanos en los gobiernos locales, favorecer el desarrollo económico y social de los territorios y, sobre todo, erradicar de nuestra sociedad la lacra de la corrupción y fortalecer la democracia.