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Descubren en la ciudad la primera palmera ibérica de la Comunitat

Descubren en la ciudad la primera palmera ibérica de la Comunitat
  • El hallazgo de esta especie autóctona y en peligro de extinción respaldará la candidatura ilicitana para ser capital verde europea, según el Ayuntamiento

Elche cuenta con la primera palmera nativa ibérica de la Comunitat, un ejemplar único que pertenece a una especie autóctona casi extinguida. Se trata de un descubrimiento que llevó a cabo un grupo de expertos participantes en la última edición de la Semana de la Biodiversidad, celebrada en abril en la localidad, y que se dio a conocer ayer, tras haber confirmado los estudios que cumple con las características genéticas puras descritas para este tipo de vegetación.

El concejal de Medio Ambiente y Palmeral, Antonio García, fue el encargado de anunciar la presencia de esta nueva especie de palmera, «de enorme importancia, ya que hasta el momento no se conocía ningún ejemplar de esta especie, única autóctona en el territorio». Durante la presentación, también estuvieron el coordinador municipal de Medio Ambiente, Juan Carlos Aranda, y el investigador de la Universidad Miguel Hernández Juan Manuel Pérez.

Este último destacó que la palmera ibérica es, junto con el palmito, el único representante europeo de la familia de las palmáceas, formada fundamentalmente por especies tropicales.

Se trata de la primera cita registrada en la Comunitat Valenciana y los responsables aseguraron estar convencidos «de que hay más ejemplares», apuntó el investigador, quien comentó que esta palmera se describió por primera vez, en el año 1997 por dos investigadores de Orihuela y Murcia.

Resaltó que cuenta con ciertas características que la distinguen de la palmera datilera y de otras especies introducidas en la zona, aunque aseveró que solo un experto puede diferenciar las que son puras, ya que la mayoría de ejemplares localizados hasta el momento eran híbridos.

Explicó que la palmera ibérica tiene un peor aprovechamiento agrícola, ya que sus dátiles son más pequeños, y fue menos cultivada que la datilera, de forma que progresivamente ha ido perdiendo terreno ante esta última hasta quedar relegada a zonas más áridas.

Para el edil de Medio Ambiente, este descubrimiento contribuirá a respaldar la candidatura de Elche a la distinción de Capital Verde Europea. También confía en que influyan positivamente en la obtención de esta acreditación otros de los avances registrados a raíz del citado congreso, en el que participaron 85 especialistas.

«La puesta en valor de nuestros espacios naturales es importante para lograr el reconocimiento», apostilló y subrayó que las jornadas permitieron posicionar al municipio entre los 15 primeros de la Comunitat en cuanto a riqueza biológica y prospección, según declaró.

«Aún podemos lograr mejores resultados», vaticinó Aranda, quien indicó que «en realidad fueron cuatro días de trabajo, los que duraron las jornadas, pero somos un municipio muy diverso y rico en espacios naturales por lo que aspiramos a estar más arriba» en la comparativa con los 541 municipios que integran el territorio autonómico.

Nuevas especies

La Semana de la Biodiversidad duplicó el número de datos que se tenían sobre la riqueza ecológica, pasando de 7.307 a 16.000, así como el de número de especies inscritas, del millar, a cerca de 1.500.

Precisamente, al margen de esta palmera, las jornadas dieron alguna «sorpresa» que otra, según Pérez, quien anunció que permitieron registrar más de 200 nuevas especies de flora y, además, entre los hallazgos más curiosos, se constató la presencia del fartet, un pez en peligro de extinción.

Los especialistas lo detectaron hasta en siete puntos del río Vinalopó donde no había rastro de la especie desde los años ochenta del pasado siglo, cuando se encontraban en tres localizaciones.

También se localizaron durante los trabajos de investigación en el término municipal una decena de nuevas especies de escarabajos y un microcrustáceo acuático, denominado la daphnia mediterránea, conocida como pulga de agua, y cuya presencia hasta ahora no se había constatado en la Comunitat.