Las Provincias

Padres del IES Torrellano, en pie de guerra para exigir el inicio de la obra

Unos alumnos pasan junto a la zona vallada por peligro de desprendimientos en la fachada del instituto de Torrellano.
Unos alumnos pasan junto a la zona vallada por peligro de desprendimientos en la fachada del instituto de Torrellano. / Matías Segarra
  • Las familias dan 15 días a la administración para que instale una malla anticascotes que proteja a los niños de un posible desplome de paredes

Los padres del instituto de Torrellano han decidido pasar a la acción, dada la preocupación que hay entre las familias por la seguridad de sus hijos, al considerar que existe riesgo de desplome de alguna de las paredes del centro.

Uno de los acuerdos a los que llegaron, en la reunión que mantuvieron para abordar la situación, es que todos los martes, a partir del próximo, se concentrarán minutos antes de que se inicien las clases, en concreto, a las ocho menos diez de la mañana, para reivindicar el inicio de las obras que la Conselleria de Educación tiene previstas para renovar el ladrillo caravista que cubre todos los muros y se encuentra deteriorado.

Los padres mantienen que las paredes del instituto presentan grietas y están en el mismo estado que la que se derrumbó antes de que finalizase el pasado curso. Por ello, reclaman que la reforma se acometa cuanto antes, «porque no nos queda claro por parte de ninguna administración una fecha concreta».

Temen que el comienzo de la actuación se demore, puesto que el coste de las obras asciende, según la Generalitat a unos 250.000 euros. Una cifra que no coincide con los 20.000 euros «que anunciaron la edil de Educación, Patricia Macià, y el alcalde, Carlos González, el pasado miércoles durante su visita al centro». En este sentido, agregan que «nos da que pensar que las obras no van a ser tan rápidas como indicaron en sus declaraciones y que, por lo tanto, el riesgo de que los muros se desplomen va en aumento con cada día que se retrase el inicio de las obras de reparación».

Otra de las acciones previstas por las familias será solicitar, mediante un escrito tanto al Ayuntamiento como a la Generalitat, la colocación de «una malla anticascotes» que garantice la seguridad de los niños y del personal que trabaja en el instituto durante sus horas de estancia en el centro.

«Entendemos que esta petición va a ser atendida, dado el económico costo de colocar esta protección, que garantizaría casi al cien por cien la seguridad de los alumnos», aseguran los padres, quienes tienen previsto conceder un plazo de quince días a las administraciones para que lleven a cabo dicha actuación. «Pensamos que es un plazo muy razonable, ya que el costo es mínimo y la colocación muy rápida», apostillan.

Anuncian que el próximo 10 de octubre están convocados a otra reunión extraordinaria, para valorar el estado de los tramites iniciados y de las próximas movilizaciones.

«Se construyó mal»

Sobre las obras de renovación de las paredes del instituto habló ayer la edil de Educación, Patricia Macià, quien puntualizó que los 20.000 euros hacían referencia al coste de la redacción del proyecto y no del proyecto en sí, que supondrá una inversión global de más de 250.000 euros, según confirmó.

Unas cifras que la dirección territorial aclaró al Ayuntamiento después de haberse producido la visita al instituto, tal y como puntualizó la regidora.

Recordó que el consistorio no tiene competencias en materia de obras en los centros escolares y quiso enviar un mensaje de tranquilidad a los padres porque «no vamos a consentir que pase nada». Aseveró que por parte municipal la conselleria «está informada y actuando lo más rápido posible para atajar este problema» y subrayó que «en su día se construyó mal». Agregó que «las zonas más peligrosas están acotadas», por lo que en principio descartó que se vayan a instalar mallas antiderrumbes.

Asimismo comentó que será la Dirección Territorial de Educación la que acuerde con los padres cuándo se inician los trabajos de renovación del revestimiento de las paredes, a fin de no interrumpir el normal funcionamiento de la actividad lectiva.