Las Provincias

El ladrillo valenciano vende más... por menos

El ladrillo valenciano vende más... por menos
  • La venta de inmuebles en la Comunitat ha crecido un 15%, pero los precios sólo lo han hecho un 1,89% frente al 3,9% de la media nacional

  • La reactivación del negocio no consigue impulsar los precios

'La venta de viviendas se dispara un 15,46% en la Comunitat y se encarece un 1,89%', 'La compra de suelo urbanizable por los promotores vuelve al nivel previo a la crisis', 'Valencia y Alicante agotan el stock de viviendas de la burbuja inmobiliaria', 'El negocio inmobiliario aprieta el acelerador y la firma de hipotecas crece un 33,2% en un año'. Estos titulares, cada vez más frecuentes en los últimos meses, dan buena cuenta de que algo está ocurriendo en el mercado de viviendas. El negocio del ladrillo, aquel que sumió a España en un abismo más profundo que el sufrido por otras economías, vuelve a dar síntomas de crecimiento. Los visados para obra nueva ya son una realidad después de años de bloqueo, el grifo del crédito se abre de nuevo, las ventas se incrementan y los precios también.

Si España revela una reactivación, la Comunitat la confirma con más intensidad. Mientras que el pasado año, las liquidaciones de inmuebles subieron un 9,9% en la media del conjunto nacional, el mercado valenciano ascendió un 10,4%, según se desprende de un informe de BBVA Research en base a los datos del Ministerio de Fomento. En concreto, llama la atención el tirón por parte de residentes de otras comunidades autónomas, que se disparó en 2015 un 10% mientras que la media en España cayó un 1%. Igual de llamativo el comportamiento de los compradores extranjeros. En el resto del país, la venta a residentes de otros países fue del 17,3% frente al 34% más experimentado en la región. Pero, ¿por qué la Comunitat lidera la recuperación inmobiliaria cuando su descalabro fue mayor?

El mercado inmobiliario valenciano fue uno de los más especulativos entre las distintas comunidades y, por ello, el que más acusó el pinchazo de la burbuja. Los precios tocaron suelo con más virulencia, además de venir acompañado por el desastre de la 'desfeta' -el desmantelamiento de casi todo el sistema financiero valenciano, que se nutrió fundamentalmente del negocio del ladrillo-.

La clave está en una especie de 'efecto rebote', aunque con matices. «Claramente la Comunitat está creciendo por encima de la media porque ha sufrido un ajuste más abrupto y en menor plazo de tiempo. De este modo, la demanda reacciona antes ante una situación de oportunidad de precios bajos», explica el director del gabinete de estudios de pisos.com. «También es cierto que vemos esos crecimientos porque venimos de mínimos, entonces es mucho más sensible a cualquier movimiento», prosigue Gandarias.

Y, por supuesto, los precios juegan un papel fundamental en la demanda, tal y como indica el experto. «El mercado valenciano tiene una demanda potencial mayor que en el resto de España por dos factores principales: los precios y su ubicación». La Comunitat es uno de los destinos preferidos por el turista nacional, donde destacan los madrileños por la cercanía y el buen acceso por carretera a la región. «A eso se añade la demanda extranjera, que ahora se decanta más por el mercado valenciano por estar más barato que otros destinos tradicionales de costa como el balear, por ejemplo», afirma el director de estudios del portal pisos.com.

Las claves del proceso

En esta misma línea, Félix Lores, de BBVA Research, analiza el fenómeno inmobiliario valenciano, cuyo crecimiento resume en cuatro puntos: reactivación de la economía, el récord del turismo, los bajos precios y las previsiones de crecimiento. «En 2015, el PIB aumentó el 3,6% en la Comunitat frente al 3,2% de media en España. Esto supone una mayor creación de empleo que la media y, por tanto, una mayor demanda residencial», explica.

Al igual que Gandarias, Lores señala el desplome de los precios de los inmuebles como factor clave. «Durante la crisis la vivienda valenciana cayó el 40,3% en términos reales -hasta el segundo trimestre de 2014-, 2,5 puntos más que la media nacional. Incluso en algunos mercados de Castellón la caída fue bastante mayor. Es decir, en esta región pueden haber surgido mejores oportunidades de compra que la media», detalla.

No sólo los particulares están reactivando el mercado, los promotores también apretaron el acelerador el pasado año. Se trata de un indicador sintomático, puesto que evidencia que el ladrillo vuelve a ser negocio. Tras el mínimo alcanzado en 2012, el sector de la construcción se recuperó por tercer año consecutivo. En 2015 se visaron 5.081 viviendas, un 65,5% más que el ejercicio anterior, mientras que en España, la media de crecimiento fue del 43%.

«Esto situó a la Comunitat como una de las regiones con mejor evolución», analiza el estudio de la entidad financiera. Y en lo que va de año, este diferencial se ha mantenido; en los cinco primeros meses los visados de obra nueva se incrementaron un 59,4% interanual en la Comunitat, 10 puntos más que la media nacional. «La actividad constructora está tratando de dar respuesta a este escenario de crecimiento. Y es que tampoco hay que olvidar que la contracción de los visados en la región durante la crisis ha sido algo más acusado que la media. Entre 2006 y 2012, la firma de visados cayó un 98%, 2 puntos más que la media», concluye Lores.