Vicenta Pastor: «El alquiler está en auge pero España sigue siendo un país de propietarios»

La empresaria Vicenta Pastor, en la sede de Urbem en la avenida de Francia. / Juan J. Monzó

La consejera delegada de Urbem y miembro de la directiva de la Asociación de Promotores, afirma que los jóvenes se han acostumbrado a ser inquilinos pero siguen teniendo la aspiración de comprarse una casa

Inés Herrero
INÉS HERRERO

La consejera delegada de Urbem, Tina para sus compañeros de la junta directiva de la Asociación de Promotores de Valencia o del Instituto Valenciano para el Estudio de la Empresa Familiar (Ivefa), del que es tesorera, celebra la reactivación del mercado inmobiliario valenciano y también que «cada vez sea más normal que la mujer esté en todas partes, aunque quede aún mucho camino por recorrer».

-¿Cuál es la situación actual del mercado inmobiliario?

-Después de diez u once años de inactividad y de ser vilipendiados, aunque la banca por fin nos ha desbancado como los malos de la película, el sector en Valencia se ha reactivado este año, como pasó hace cinco años en Alicante o Madrid. Aquí la crisis fue más profunda, vino a construir todo el mundo, grandes empresas que compraban suelo a precios de Madrid, pasaron muchas cosas... todo valía y han hecho falta diez años para digerir todo aquello.

-¿Es muy diferente el sector?

-Sí, quedamos quince o veinte promotores locales, frente a los ochenta o incluso 400 que había en la época de mi padre, y ha cambiado, sobre todo, porque hay nuevos operadores: los bancos y las empresas que desarrollaron para sacar todo el suelo y producto terminado que tenían, que algunas han promovido ya, y los fondos, que tienen muchísimo dinero, vieron la oportunidad en Valencia y entraron comprando suelo.

-¿Qué efecto tiene la irrupción de esos operadores internacionales?

-Su manera de construir es más industrial. Tienen muchos medios, suelo y una manera de trabajar más estándar, pero ahí están y son nuestros compañeros y competidores.

-¿Cómo es su relación con las administraciones públicas?

-Los promotores tenemos que estar al lado de la administración y adaptarnos a las necesidades de cada momento. Antes nos veían como un ingreso muy interesante, que se ha perdido, y si quiere tener esos ingresos, tendremos que ir de la mano.

-¿Se sienten respaldados o echan en falta mayor apoyo al sector?

-Respaldados sí, pero hay muchas personas que necesita una vivienda y les tiene que apoyar, no sólo con el Plan de Vivienda, sino siendo más ágiles con las licencias en Valencia, volviendo a darles ayudas y dotando de presupuesto los planes estatales a la vez que se sacan.

-¿Qué opina del auge de la expropiación en las nuevas leyes valencianas de la vivienda o la huerta?

-Siempre ha existido la posibilidad de instar que se construyan los solares inscritos, ahora se le da alas pero hay que ver cómo evoluciona. Es una fórmula delicada pero si hay acuerdo entre las partes sobre el precio o qué recibirá a cambio el dueño, saldrá adelante. Si no, será más complicado y habrá demandas.

-¿Y sobre el auge del alquiler, se volverá a pensar en comprar?

-El alquiler está en auge pero España sigue siendo un país de propietarios. Los jóvenes se han habituado al alquiler en los últimos diez años, pero siempre con la aspiración de tener una vivienda en propiedad.

-¿Qué opción es más rentable?

-Quizá en este momento sea más rentable comprar, ya que los alquileres últimamente han subido mucho de precio porque hay demanda.

-En cuanto al renacer de Urbem tras el concurso, ¿cómo afrontan el negocio y la pugna accionarial?

-El concurso estará superado en septiembre y espero zanjar la parte societaria de aquí a final de año. En cuanto a perspectivas, las de siempre, ser conservadores e intentar potenciar la promoción-construcción y la parte de turismo y hotelería.

-¿Qué enseñanzas extrae de una época tan dura para su empresa, en lo económico y accionarial?

-Se extraen muchas lecciones. Lo primero, lo que nos decían siempre nuestros abuelos: sé conservador y estudia bien tus proyectos. No endeudarse tanto para comprar solares, contar hasta diez y no dejarte llevar por la locura colectiva. Nos dejamos llevar todos, también los compradores y los bancos, que son los máximos responsables porque daban préstamos a todo el mundo. En la parte societaria, la lección sería mirar bien a quién metes en casa.

-¿Cree que ha mejorado la sucesión en la empresa familiar?

-Sí, sobre todo porque los sucesores están muy preparados y son más proclives a sentarse y consensuar objetivos que nuestros padres, hombres o mujeres hechos a sí mismos y que, de la nada, lograron que haya algo que heredar. Ahí es muy injusto el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, volver a tributar por un bien que no sale de la familia. Se pagan unos impuestos brutales que no tiene el que empieza de cero.

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