El viaje hacia la igualdad con Evap

Eva Blasco Presidenta de la asociación de empresarias Evap / Manuel Molines

Veterana profesional del sector turístico, Eva Blasco está al frente de la entidad que representa a las mujeres en el mundo de la empresa

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

La proporción de puestos directivos ocupados por mujeres en las empresas a penas avanzó un 1% en el último año en España. Según se desprende del informe 'Women in business: Visiones diversas, soluciones conjuntas', elaborado por Grant Thornton, se ha pasado de representar un 26% en 2016 al 27% en 2017. Sin embargo, en la Comunitat Valenciana la cifra es menor y se mantiene en un 18%. Con estos mimbres tiene que trabajar Eva Blasco, presidenta de la Asociación de Empresarias y Profesionales de Valencia (Evap).

Con el mundo del viaje en las venas, antes de entrar en la empresa familiar (Europatravel), la empresaria trabajó durante cuatro años para el Instituto Valenciano de Exportación (Ivex) en Nueva York, tras ser responsable desde las oficinas centrales del área de Extremo Oriente (Taiwan, Japón, China y Corea) y de los mercados de Asia y Oceanía.

Hasta hace dos años fue vicepresidenta de la Asociación Europea de Agencias de Viajes y Touroperadores (Ectaa) y en la actualidad representa a los organizadores de viajes valencianos en la Confederación Española de Agencias de Viajes (Ceav), vicepresidenta del Instituto Valenciano de la Empresa Familiar (Ivefa) y miembro del consejo de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV).

Tras el fallecimiento de su padre, Vicente Blasco Infante, un histórico referente del sector turístico valenciano y español está al frente de Europatravel, una empresa con más de 35 años de vida en la que ella está implicada desde hace casi 14 años. Licenciada en Derecho por la Universitat de València, es Master en Comercio Internacional por Esic Business School y participó en la segunda edición del curso 15x15 de la escuela de empresarios EDEM.

A pesar de que su situación personal no es equiparable a la de otras mujeres, esto no le ha hechos despreocupares del asunto. Aunque reconoce que otras asociadas a Evap no comparten su opinión, Blasco es partidaria de las cuotas. «En un primer momento tuve mis dudas pero he visto la experiencia de países como Francia o Italia, donde el establecimiento de cuotas obligatorias, con sanciones si no se cumplen, ha permitido una mayor incorporación de la mujer. Creo que en España ya hemos cumplido la fase de la voluntariedad y ahora debemos pasar a la fase de la obligatoriedad, con cuotas y sanciones, para seguir avanzando. Y hay que educar en igualdad desde la infancia», señalaba recientemente.

En todo caso, esas medidas coercitivas no considera que tengan que ser necesariamente multas al estilo clásico, ya que se pueden plantear otras fórmulas como bonificaciones impositivas. La cuestión es que a la empresa le interese cumplir y considera que se debe plantear de forma colectiva el cómo dar una solución.

Por el momento, lo cierto es que las trabajadoras de la Comunitat cobran seis mil euros anuales menos que los hombres, lo que supone una brecha salarial del 25,4%, frente al 23,25% de la media estatal. Así lo recoge el último informe de UGT, que destaca el aumento de la brecha salarial de 2010 a 2014, cuando el salario bruto medio de los hombres fue de 25.727 euros y el de las mujeres de 19.744 euros.

En ese periodo, el salario de las mujeres subió en 9,60 euros, frente a los 247,5 de los hombres. La brecha salarial existe en todos los niveles de estudios y alcanza el 28,46% en el sector privado, con 7.034 euros menos, frente al 10,93% público. La mayor diferencia se da en actividades financieras y seguros, donde ellas cobran 10.431 euros menos.

De hecho, en el mercado laboral cuanto mayor es el nivel de responsabilidad, menos mujeres se encuentran, por eso Blasco considera clave trabajar para cambiar «las grandes fotos de empresarios y directivos, en las que son todo hombres. Hasta que no empiece a cambiar la foto es que la realidad no varía», advierte Eva Blasco.

Tampoco la recuperación económica está mejorando el tema. De hecho, en los años álgidos de la crisis pareció que la situación mejoraba pero el tiempo ha demostrado que se debió más a un empeoramiento de las condiciones de los hombres que a un avance de las mujeres. Ahora la mejora laboral ha venido acompañada de una peor asimilación de la mano de obra femenina, haciendo que perviva el problema.

Fotos

Vídeos