«La flexibilización laboral es esencial para lograr buenos resultados en las fábricas»

El presidente de Michelin, Jean- Dominique Senard, en la presentación de resultados anuales del grupo en París. /R.C.
El presidente de Michelin, Jean- Dominique Senard, en la presentación de resultados anuales del grupo en París. / R.C.

Jean-Dominique Senard, presidente de Michelin, con 7.600 empleados y cuatro plantas en España, condiciona el aumento de pedidos a la mejora de la productividad

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Tras presentar los mejores resultados de su historia, con un beneficio neto de 1.693 millones de euros en 2017, Michelin afronta este año dispuesta a invertir más en las cuatro plantas con las que cuenta en España (Vitoria, Lasarte, Aranda de Duero y Valladolid). Eso sí, su presidente, Jean-Dominique Senard, lo hará «si mejora la productividad» en unas fábricas en las que emplea a 7.600 trabajadores, con un 90% de puestos fijos y un futuro que vaticina prometedor.

-¿No existe riesgo de deslocalización del grupo a otros países?

-Esta posibilidad no está encima de la mesa, ni para España ni para el resto de fábricas que tenemos en todo el mundo. Lo que sí queremos es mejorar nuestra competitividad en Europa. De hecho, las plantas españolas del grupo son las que tienen mayor competitividad. Incluso estamos en disposición de fabricar aquí productos que después exportamos a India, lo que demuestra nuestra competitividad. Pero también sabemos que no podemos bajar la guardia porque en esta industria debemos luchar el día a día por conservarla. Yo confío mucho en el trabajo de los equipos españoles para que nada cambie en este sentido en el futuro.

«Podemos aumentar la producción de las cuatro plantas, porque aún queda margen hasta máximos» «No tengo ningún problema, absolutamente ninguno, en invertir más en España»

-¿El éxito de sus fábricas se debe a la propia filosofía interna de Michelin o también se ha visto impulsada por la reforma laboral?

-En realidad, por las dos razones. El esfuerzo que hemos hecho en Michelin ha sido enorme. Hemos llevado a cabo una reflexión profunda sobre una mejora en la competitividad y también en la gestión autónoma del trabajo. Es decir, que los equipos de cada factoría se responsabilizaran mucho más con su método de trabajo y los resultados que obtienen. Y a partir de ahí, hemos visto un progreso claro en este campo. Pero también lo hemos conseguido gracias al entorno laboral que ahora hay en España, que ha permitido llegar a este resultado. Porque hoy en día, tal y como está la volatilidad del mercado internacional, resulta esencial esta flexibilización laboral para conseguir éxito y buenos resultados.

-¿Cuál es el peso que tiene España en los resultados del grupo?

-No solemos ofrecer resultados por países. Pero desde luego lo que sí puedo decir es que España tiene un peso muy importante en cuanto a la participación de los buenos resultados en Europa, sobre todo por el excelente nivel de producción y la capacidad de la empresa.

-¿Tiene previsto invertir más aquí?

-A largo plazo queremos realizar unas inversiones en tecnología, en cuanto a la herramienta de producción y también para mejorar las capacidades y la productividad. También queremos invertir en la mejora tecnológica, especialmente de grandes neumáticos tanto para coches, camiones o ingeniería civil. Y queremos invertir, además, en la digitalización para facilitar el trabajo del operario a través de los robots. En cualquier caso, nosotros repartimos nuestras inversiones en los grandes países que conforman Europa. No se trata de hacer acciones puntuales con picos, sino de forma constante. Estamos analizando una inversión más fuerte para preparar la fábrica del futuro.

-Pero, entonces, ¿podría aumentar la producción actual de las fábricas españolas?

-Claro que sí, siempre que se haga a través de la mejora de la productividad de estos centros. Eso es esencial. Esperamos incrementar la producción en España, porque siempre queda algo de margen para alcanzar la capacidad máxima en este aspecto. Siento una gran confianza en los cuatro centros españoles, porque han demostrado a través de la historia de Michelin una lealtad con la empresa. Eso hace que nos sintamos en familia para afrontar nuevos retos y depositar nuestra confianza en este país.

-La competencia a nivel mundial es brutal, con casos como el de China tomando buena parte de la cuota de mercado de firmas históricas como Michelin. ¿Prevén realizar alguna adquisición para reforzar su posición actual?

-Ahora mismo nos encontramos en una fase de crecimiento corporativo y queremos seguir en esta dinámica apoyándola de dos maneras. Por una parte, un crecimiento orgánico, esto es, interno y por nuestros propios métodos, a través de inversiones en equipamiento y maquinaria en nuestras fábricas. Y por otro lado queremos crecer a través de adquisiciones externas. No se trata tanto de comprar una gran compañía, sino de realizar compras en cuanto a tecnología digital y en materiales de alta tecnología. En cualquier caso, todo dependerá al final de quién lo ofrezca y qué es exactamente lo que ofrezca. Si esas posibilidades de inversión tecnológica aparecen en el mercado español, ¿por qué no las vamos a utilizar? No tengo ningún problema en invertir en España, ninguno, absolutamente.

-¿Qué resultados espera para la compañía durante este año, que será prácticamente el último en el que ejerza la presidencia de la corporación?

-En 2017 hemos tenido un año de progreso y también hemos demostrado que lo que decimos lo cumplimos, con respecto a las expectativas generadas a principios del año pasado. Ha habido momentos y factores, como el precio de las materias primas, que han dificultado el desarrollo de la empresa. Pero el resultado final ha sido exitoso. Para 2018 veo un año con mucha confianza. Estamos preparados para hacer de éste otro ejercicio de progreso.

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