La subida del Impuesto de Sucesiones dispara un 10 % la renuncia a herencias

Indicación del acceso a una notaría. / eliseo
Indicación del acceso a una notaría. / eliseo

Cerca de 4.000 valencianos dejaron perder el patrimonio legado en 2017, el año en el que la factura fiscal por este gravamen se duplicó

ELÍSABETH RODRÍGUEZ VALENCIA.

La renuncia de herencias sigue su tendencia al alza en la Comunitat. Con los datos de cierre de 2017 ya en mano, se puede decir que un total de 3.981 valencianos han decidido rehusar del patrimonio que alguna persona les ha dejado, según ha podido adelantar el Colegio de Notarios de Valencia a LAS PROVINCIAS. En concreto, la renuncia se ha incrementado un 10,30% respecto a las realizadas en 2016, cuando el número de personas que se negaron a a ejecutar una sucesión fue de 3.609.

La situación económica del heredero y las deudas que acompañan al patrimonio son habitualmente el motivo principal de la renuncia, que además en los últimos años se ha agravado por la crisis de la burbuja inmobiliaria y la consiguiente dificultad para vender los inmuebles. Sin embargo, la modificación legislativa ejecutada por el Consell en 2016 y que entró en vigor en 2017 es una de las claves que están detrás de este incremento del 10,30% pese a que los indicadores económicos y el mercado inmobiliario muestren signos de recuperación.

En concreto, el gobierno autonómico estableció una reducción de la bonificación del 75% al 50% para hijos mayores de 21, cónyuges y ascendientes en los casos en los que el valor sea superior a 100.000 euros. Con esta restricción, las herencias han pasado a costarle el doble a los valencianos que se encuentren en esa situación. Según ha contado ya este periódico, el impacto estimado de esta medida para las arcas públicas es de 86 millones de euros.

Las donaciones caen un 26,67% en la Comunitat al multiplicarse por cuatro lo que se tributa

Por provincias, en Valencia se ha registrado el mayor incremento de renuncias al pasar de 1.733 en 2016 a 2.062 a cierre del 2017. Por su parte, en Alicante se han desestimado 1.505 frente a las 1485 del año anterior. Mientras, en Castellón las renuncias fueron 414 frente a las 391 de 2016. Si se suman los datos de todas las provincias, el porcentaje de herederos que no han querido recibir su legado es del 10,45% sobre el total de las herencias. Es decir, uno de cada diez. En este sentido, cabe señalar que las herencias realizadas en la Comunitat a cierre de 2017 fueron 38.084.

Ahora bien, es aún más llamativo el número de renuncias respecto a diez años, justo antes de que estallara la crisis económica. La cifra se ha cuadruplicado. En concreto, los valencianos renunciaron a un total de 851 patrimonios en 2007, lo que al compararse con los 3981 del pasado ejercicio da como resultado un incremento del 467%. La proliferación de los números rojos y la dificultad para vender en poco tiempo, así como a precios atractivos, están detrás de este espectacular incremento.

Dentro de estos diez años, el que sufrió el mayor incremento de renuncias en la provincia de Valencia fue 2013, cuando se dispararon un 75,49% respecto a 2012. En concreto, registraron 1.253 desestimaciones. No obstante, en términos absolutos, los datos actuales se llevan la palma de la última década pese al avance del contexto económico.

Por su parte, las donaciones también han sufrido un retroceso sustancial en el ejercicio que acaba de cerrarse. En concreto, éstas cayeron un 26,67% en la Comunitat al situarse en 14.261 frente a las 19.448 realizadas en 2016. En este sentido, cabe recordar que la factura fiscal en el Impuesto de Donaciones también se ha encarecido a raíz de las últimas modificaciones del Consell. En concreto, se ha eliminado la bonificación en cuota por parentesco del 75% en los donativos de padres a hijos. Con esta medida, la Administración valenciana preveía recaudar tres millones de euros más. Así pues, quienes podían aplicar antes esa bonificación ahora tienen que pagar e el cuádruple de lo que abonaba antes de 2017 por donaciones idénticas.

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