Salvador Puigdengolas: «A los ingenieros que se tuvieron que ir a Alemania no les está compensando volver»

Salvador Puigdengolas, nuevo decano de los ingenieros industriales de la Comunitat. / jesús signes
Salvador Puigdengolas, nuevo decano de los ingenieros industriales de la Comunitat. / jesús signes

Las empresas demandan titulados industriales con competencias técnicas, legales, digitales, que hablen varios idiomas y que sepan vender

INÉS HERRERO VALENCIA.

De familia valenciana, aunque criado en Cuenca, y funcionario de carrera de la Generalitat, el nuevo decano de los ingenieros industriales da el salto de representante provincial a autonómico con un mensaje claro: «Debemos adaptarnos a la era de la digitalización y vendernos mejor».

-¿Cuáles son sus principales retos en su etapa al frente del colegio?

-Necesitamos capacidad de percepción y de representación, sobre todo en la defensa de una profesión que persigue que la sociedad siga progresando en la cuarta revolución industrial, o mejor social, porque la transformación digital nos afecta a todos.

-¿Qué situación atraviesan los industriales, cómo salen de la crisis?

-A nivel de paro no hemos tenido una alta incidencia, aunque los recién egresados no tienen las mismas oportunidades que antes. En la crisis de 1993 se comentaba lo dura que era porque los ingenieros industriales de Valencia se tenían que ir a trabajar a Madrid o Barcelona, en la última los recién egresados se han tenido que ir a Alemania, Suiza, Australia o Estados Unidos.

-La tasa de paro bajó del 5,4 al 4,4% en un año, ¿esa mejora se debe a la incorporación de recién egresados o al regreso de profesionales?

-Es un mix, aunque el retorno de los que se fueron no está siendo como debería, más que nada porque la calidad en el empleo no es la de antaño. Es una época de alta temporalidad, de empleo centrado en proyectos que acaban y no sabes qué futuro tendrás, y eso hace que quienes se fueron y tienen empleo estable, reconocido y con salarios mucho más elevados tiendan a quedarse, no les está compensando volver.

-¿Han cambiado los perfiles más demandados por las empresas?

-Sí. Con la digitalización no sólo se requieren competencias técnicas, sino legales, digitales o lingüísticas. Hay que saber comunicar, vender, detectar las necesidades del cliente y satisfacerlas. Por eso creamos una escuela de empleabilidad que imparte desde cursos en valenciano para opositar a todo lo necesario para cerrar un perfil de profesional 360º.

-¿Qué opina de la política industrial autonómica, que suspendieron en su último observatorio?

-Ahí estuvieron muy bien Diego Maciá y Blanca Marín que, tras el suspenso de los profesionales, se comprometieron a mover esas cuestiones, contaron con nosotros y pusieron en marcha la ley de áreas industriales o el anteproyecto de ley de seguridad industrial que, como dijo Vicente Lafuente en los últimos premios Femeval, no nos gustaría que cayesen en saco roto.

-El presidente de Femeval pidió que acabe la parálisis tras la marcha de Maciá, ¿detecta avances?

-Llevo en el cargo desde el 4 de enero y nadie se ha puesto en contacto conmigo. Yo también pido que pongamos en marcha esas políticas. La seguridad industrial es fundamental, la siniestralidad laboral lastra el desarrollo y aumentó un 10% en 2016 y un 8% en 2017, y ahí necesitamos políticas industriales que fomenten el empleo de calidad y estable, con formación adecuada.

-¿Qué medidas considera necesarias para impulsar la recuperación?

-Hay que incentivar las mejoras competitivas de las empresas, darles ayudas o préstamos para invertir, ganar competitividad y posicionarse en los mercados globales.

-¿Ve factible que la industria alcance un 20% del PIB regional?

-Es un objetivo alcanzable, siempre y cuando las políticas se focalicen para lograrlo, con colaboración público-privada y ayuda de los profesionales que conocen los sectores, como nuestros 4.000 colegiados, y se incentive también la I+D+i.

-¿Estamos en el buen camino para alcanzar ese objetivo?

-Podríamos alcanzarlo, pero por el desarrollo de las empresas. Tenemos grandes empresas tractoras como Ford, grandes empresarios como Rafael Juan o Rafael Tomás y una capacidad que debemos aprovechar. También hay que aprovechar las oportunidades derivadas del 'Brexit' o la crisis social en Cataluña para atraer a las grandes empresas.

-Cuando afirma que podríamos lograrlo pero gracias a las empresas, ¿echa en falta respaldo público o una mayor inversión en I+D+i?

-Sí, hace falta incentivación de la administración para que las empresas logren sus retos. Se dedica entre el 0% y el 1,5% a I+D+i, por eso pedimos a Les Corts invertir como mínimo el 2% del presupuesto en I+D+i. Si innovamos competiremos a nivel mundial en calidad, no en precio.

-¿Es la Comunitat un buen destino para invertir o debe mejorar?

-Tenemos una ubicación estratégica y buenos mimbres, falta creérnoslo y desarrollarlo. Nuestros puertos pueden ser motor económico de toda España, siempre que tengan infraestructuras que les permitan desarrollarse, por eso apostamos por el corredor mediterráneo y el eje cantábrico. Compaginar la España radial con otra circular, que conecte el resto de territorios, nos ayudaría a atraer muchísimas inversiones.

-¿Se convertirá Parc Sagunt en un polo industrial como Almussafes, gracias al tirón de Mercadona?

-Sí, ahí confluyen el corredor mediterráneo y el eje cantábrico. Será un polo logístico de primer orden mundial, como el parque de proveedores de Ford. Juan Roig es uno de los empresarios visionarios de la Comunitat, vio que todo confluía ahí y se lanzó. Y con Mercadona vienen los interproveedores y operadores logísticos, se desarrollará muy rápido.

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