El Sabadell crea su promotora inmobiliaria para atraer a los grandes fondos extranjeros

Promoción en construcción en la ciudad de Valencia. / manuel molines
Promoción en construcción en la ciudad de Valencia. / manuel molines

El banco quiere promover activos propios y sacar partido al capital y al suelo de los inversores que hoy dominan en la Comunitat

Á. MOHORTE VALENCIA.

El tirón del mercado inmobiliario y el fin de las restricciones a Bankia desde el 1 de enero para entrar en el negocio del crédito promotor han hecho que el Sabadell dé un paso más y ponga en marcha su propia promotora inmobiliaria. Hay negocio, crece la competencia y la entidad que preside Josep Oliu, prefiere rentabilizarlo ella que interpretar un papel secundario.

Hasta ahora, la entidad contaba con una inmobiliaria, Solvia Servicios Inmobiliarios, de la que ha escindido Solvia Desarrollos Inmobiliarios, conservando ambas la sede social en Alicante; como lo recogía el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) de ayer. Hasta ahora, el Sabadell había promovido en la Comunitat algunos edificios, sumando unas 238 viviendas vendidas hasta 2017 y contando actualmente con 695 promociones en marca en distinta fase de desarrollo.

La nueva sociedad se va a llevar toda la tarea promotora y, de momento, parte con los activos inmobiliarios del Sabadell. Se trata de producto por un valor bruto de 1.200 millones de euros, buena parte de ellos en la Comunitat y, especialmente, en Alicante, fruto de la herencia asumida tras incorporar a la antigua CAM.

Sin embargo, no se quiere quedar en eso, sino sacar partido al buen número de nuevos actores, muchos de ellos fondos internacionales, que han entrado comprando mucho suelo pero no disponen de experiencia y capilaridad.

Nuevas alianzas

La idea es promover aplicando los criterios que hace en Solvia como inmobiliaria, comercializando activos propios y también de la Sareb u otros activos institucionales y de fondos. Con la filial promotora que quiere llegar a otros clientes, como fondos institucionales o grandes inversores, que aporten suelo o capital para que la nueva promoción. En estas sociedades, Solvia se encargaría de la promover y comercialización.

Esto no es un hecho nuevo ni específico de la banca. Las grandes familias que regían el sector promotor en los años de la burbuja están lejos de recuperar su antiguo poderío y esto ha hecho que, para meterse en promociones relevantes, sean ahora socios locales de gigantes que, por el momento, no cuentan con el conocimiento y el control de la situación de los mercados locales.

Ejemplos de esta simbiosis ha sido el proyecto Torre Iberia, una promoción residencial de 90 viviendas repartidas en 19 plantas situada en el barrio de Malilla de la ciudad de Valencia. En ella, el fondo norteamericano ASG Homes invertirá más de 20 millones de euros en esta operación, pero será Avanza Urbana, de la antigua presidenta de Edival Teresa Puchades, quien la comercialice.

Todo esto se produce al tiempo que las autoridades comunitarias han levantado las barreras que impusieron con el rescate a Bankia que no asomara la nariz en este negocio. A partir del 1 de enero, la entidad de José Ignacio Goirigolzarri va a entra a competir con fuerza en un sector en el que pretende vincular su actividad hasta en un 15% del total en sólo dos años.

Asumir un papel que vaya más allá del de prestatario es una prioridad también en otros bancos. De hecho, en la pasada edición de la feria de las finanzas de Valencia, Forinvest, el presidente de Caixabank, Jordi Gual, ya advirtió que la actual situación de tipos bajos, que impacta negativamente en los resultados, puede haber llegado para quedarse. El banquero estima que en los próximo cinco años puede no haber variación, por lo que el negocio bancario debe orientarse hacia otras ámbitos que sí hagan rentable el negocio y entre los que él apenas citó el de los seguros o las tarjetas de crédito.

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