Rusia prolonga su veto hasta finales de 2018

Mandarinas exportadas en barco a Rusia en 2007.
Mandarinas exportadas en barco a Rusia en 2007. / EFE/Rubén Francés

La exportación hortofrutícola valenciana, la más perjudicada

V. LLADRÓ VALENCIA.

Los productores y exportadores de cítricos, frutas y hortalizas de la Comunitat Valenciana, como del resto de España, han recibido una pésima noticia, puesto que Rusia acaba de decidir oficialmente extender su veto comercial hasta finales de 2018.

Como es sabido, este veto del Gobierno de Moscú se aplica a una larga lista de importaciones de productos de la Unión Europea, Estados Unidos y otros países occidentales desde 2014, a raíz del conflicto entre Rusia y Ucrania, que motivó la respuesta occidental en apoyo del Gobierno de Kiev.

En realidad, Rusia estableció su veto en respuesta a las sanciones que previamente habían decidido Estados Unidos y otros países, seguidas de inmediato por la UE.

Siguiendo la misma dinámica de 'acción-reacción', la prolongación del veto ruso se produjo después de que la UE decidiera extender las sanciones europeas contra Rusia por seis meses, lo que significa que permanecerán hasta el 31 de enero de 2018 (por ahora). La decisión rusa se extiende once meses más, hasta el 31 de diciembre de 2018, en una espiral de decisiones y respuestas donde ninguna parte parece dispuesta a ceder.

El veto ruso se concreta en la prohibición de importar determinadas categorías de productos agrícolas, materias primas y alimentos procedentes de los Estados Unidos, los países miembros de la UE, Canadá, Australia, Noruega, Ucrania, Albania, Montenegro, Islandia y Liechtenstein, ha sido prorrogada desde el 1 de enero de 2018 hasta el 31 de diciembre de 2018.

Esta prórroga se produce después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, firmó el pasado 30 de junio una orden ejecutiva para «Extender ciertas medidas económicas especiales para garantizar la seguridad de la Federación de Rusia». Tras la prolongación de sanciones de la UE, el primer ministro ruso, Dmitry Medvedev, dijo que Rusia reaccionaría «adecuadamente» y añadió que la prohibición de importaciones alimentarias daría un impulso a los agricultores nacionales y estimularía la producción nacional. «Apoyamos al sector agrícola ruso -añadió Medvenev- introduciendo medidas de respuesta. Los agricultores nos pidieron repetidamente extender el embargo alimenticio».

El veto está perjudicando muy seriamente las exportaciones hortofrutícolas valencianas, que tenían en el mercado ruso una gran proyección que iba al alza en los últimos años. De ahí que los representantes agrarios de la Comunitat Valenciana vengan reiterando su petición de que se dé por finalizada esta situación que consideran absurda, puesto que no se entiende qué razones la impulsan de verdad y desde luego no se compensa adecuadamente a los muchos miles de agricultores afectados, los grandes perdedores.

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