Ribó se resiste a asumir las cuarenta aperturas en festivo e intentará reducirlas más

El Ayuntamiento de Valencia cita el martes al sector para buscar «un marco más restrictivo» pero acatará ese pacto si incluye a todas las partes

INÉS HERRERO

valencia. El alcalde de Valencia, Joan Ribó, se resiste a dar por buena la restricción de 63 a 40 aperturas en festivo preacordada por las principales asociaciones de comerciantes para las ciudades con libre apertura todo el año. A su juicio, se trata de un «paso inicial e interesante», pero su gobierno trabajará «en un marco más restrictivo» que el negociado por el sector para armonizar la libertad horaria en la Comunitat y evitar nuevos pleitos.

De hecho, anunció una reunión urgente del Consell Local de Comerç el próximo martes para «avanzar más» en la concreción de los horarios comerciales, «con una propuesta más acorde a los intereses del pequeño comercio y de los trabajadores de las grandes superficies».

Al respecto, el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, reprochó a Ribó que «se niega a solucionar el problema de los horarios comerciales en la ciudad pero no deja de opinar, siempre enfrentándose a la Generalitat y a cualquiera que sea capaz de intentar buscar un acuerdo».

Tanto Ribó como el concejal de Comercio, Carlos Galiana, ambos de Compromís, recalcaron en la presentación del Bonic/a Fest que la renuncia a un tercio de las aperturas en festivo por parte de las grandes superficies les sabe a poco, ya que pretenden pasar de 63 a 28 festivos. No obstante, garantizaron que si finalmente se logra un acuerdo que incluya al pequeño comercio, a los consumidores y a los sindicatos, el Ayuntamiento «no colocará palos en las ruedas» para impedirlo.

En la misma línea se pronunció el alcalde de Alicante, el socialista Gabriel Echávarri, en la presentación de un simulador de accidentes. A falta de conocer los detalles del preacuerdo del sector que ahora debe plasmar y remitir a todas las partes el director general de Comercio, Natxo Costa, el primer edil afirmó que «si hay un acuerdo para toda la Comunitat Valenciana, perfecto».

«Contra lo que estamos en contra es de que este próximo domingo Alicante cierra y Valencia abre; que expliquen esta desigualdad, porque no puede ser que tengamos un decreto anti-Alicante», recalcó Echávarri, en alusión a la última restricción de la libertad horaria en la ciudad, ya recurrida por el consistorio.

Según el alcalde socialista, si fuese una medida para todo el mundo, la aceptarían. «Que no te escuchen, no te respeten y te pongan una medida para ti restrictiva y para otros no? Es que nos rebelamos», zanjó.

Felicitaciones y cautelas

El preacuerdo alcanzado el lunes en el seno del Observatorio del Comercio Valenciano, pendiente de aprobación por el mismo órgano, también robó ayer cierto protagonismo a la firma del sexto acuerdo sobre el Tribunal de Arbitraje Laboral que, en 2016, evitó 2,3 millones de horas de huelga y ahorró cerca de 41 millones de euros a las empresas.

El presidente de la CEV, Salvador Navarro, comenzó su intervención dando la «enhorabuena por el acuerdo sobre horarios comerciales» al conseller Rafael Climent, a quien felicitó por su capacidad de consenso y por la consecución de «un reto importante» que da por cumplido.

Por contra, los secretarios generales de CC OO PV y UGT-PV no realizaron mención alguna al preacuerdo alcanzado un día antes en presencia de sus representantes. Es más, al término del acto, dirigentes sindicales recalcaron a LAS PROVINCIAS que «aún no ha habido ningún acuerdo» y supeditaron su apoyo al pacto autonómico, directo o mediante abstención, a que «beneficie a los trabajadores del comercio, a todos».

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