Cae el regadío valenciano y crece en el resto de España

Recolección de sandías en Museros. / juanjo monzó
Recolección de sandías en Museros. / juanjo monzó

La región que fue pionera y referente internacional es la única de España que baja, cuando la media nacional crece el 11,48% La superficie regada en la Comunitat desciende un 3,26% mientras sube un 33,85% en Extremadura y 12,16% en Murcia

V. LLADRÓ VALENCIA.

El regadío valenciano va a menos, mientras que en el resto de España sigue creciendo. Una situación paradójica que ha sacado a la luz la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) y que contrasta con la gran importancia que sigue teniendo la agricultura de regadío en la Comunitat Valenciana y su carácter pionero desde muchos siglos atrás.

La Comunitat Valenciana cuenta con algunas de las más importantes y veteranas comunidades de regantes de España; aquí fue de los primeros sitios donde se emprendieron actuaciones para distribuir caudales de agua de ríos -no siempre abundantes- a terrenos donde aprovechar sus bondades y el favorable clima para poder cultivar y producir lo que de otra manera no hubiera sido posible. Las acequias del famoso Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia, la Acequia Real del Júcar, la Real Acequia de Moncada y tantas otras en la Vega Baja del Segura o en la Plana de Castellón ilustran la condición de adelantados entre los agricultores valencianos que invirtieron y arriesgaron para producir más y mejor.

Del mismo modo fue en muchas comarcas de la Comunitat Valenciana donde mucho antes que en otros lugares se extendió el uso del agua subterránea, allí donde no podían llegar los recursos fluviales; primero mediante norias, después con galerías y perforación de pozos profundos que exigen altos costes de ejecución y de consumo de energía para elevar el agua.

Más recientemente llegó la revolución del riego a goteo y de inmediato se adoptó la nueva tecnología y se emprendieron grandes inversiones para construir innumerables balsas de regulación e infinidad de redes de distribución del agua a presión, con el objetivo de ahorrar caudales y ganar eficacia.

Sin embargo, en la última década, la superficie destinada a cultivos de regadío en la Comunitat Valenciana ha sufrido un apreciable descenso del 3,2%. Disminución que contrasta poderosamente con el muy significativo incremento del 11,4% registrado en el conjunto de las tierras de regadío de España, según datos del Ministerio de Agricultura.

Es decir, que para alcanzar la media nacional del 11,4% de aumento, en el resto de España se ha crecido por encima. Destaca el caso de Extremadura, que ha aumentado un 33%, con 199.797 hectáreas en 2016. Andalucía, que es la que mayor superficie regada tiene (1.78.506 hectáreas), creció un 16,58% en los últimos diez años.

La Comunitat Valenciana es la única autonomía en la que baja el regadío, pasando de 297.440 hectáreas a 287.731, y entre los principales cultivos leñosos en regadío, el único que baja es el de los cítricos, un 10,04% menos, mientras que suben olivar (38%), viñedo (17%) y frutales no cítricos (26,21%).

Sube también el regadío en Aragón (6,55%), Cataluña (3,44%) y hasta en Murcia (12,16%) pese a que sufre escasez de agua, como la Comunitat Valenciana, lo que significa que aquí se sufren, además de ese problema otras dificultades estructurales, organizativas y de iniciativas y apoyos oficiales.

Esta tónica de declive en la agricultura de regadío valenciana, que fue «referente internacional», como destaca AVA, llevan a que su presidente, Cristóbal Aguado, lamente que «ese mito del Levante feliz es un tópico inadmisible con el que se pretende ocultar la realidad de forma interesada y que le sirve a Madrid para discriminarnos en todos los frentes».

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