La plaga de la avispilla se multiplica entre los almendros

La plaga de la avispilla se multiplica entre los almendros

Los daños se extienden en diversas comarcas valencianas | La Generalitat obliga a los agricultores a retirar todos los frutos atacados y quemarlos, lo que representa un sobrecoste de 650 euros por hectárea

V. LLADRÓ VALENCIA.

La plaga de la avispilla se está extendiendo de forma alarmante por tierras valencianas y ya afecta gravemente a los productores de almendras de Utiel-Requena, Valle de Ayora-Cofrentes, Alt Vinalopó y Vinalopó Mitjà.

Los daños causan mermas de cosecha superiores al 80%, según afirma la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), que incide además en los sobrecostes añadidos para luchar contra este insecto.

Aparte de los tratamientos que deben realizar los agricultores, la Generalitat obliga a que se recojan todas las almendras afectadas y se quemen, lo que representa un sobrecoste de unos 650 euros por hectárea, según AVA.

Esa labor preventiva de recoger y quemar los frutos dañados se considera la más apropiada para tratar de frenar el avance de la avispilla, evitándose infinidad de inóculos desde los que la plaga puede crecer exponencialmente, pero AVA recuerda que este insecto entró en España en 2015 por «la pasividad e incompetencia»de los controles de la UE ante las importaciones, por lo que reclama ayudas públicas para luchar contra el nuevo problema.

El insecto adulto pone sus huevos en el interior de las almendras tiernas. Las larvas se alimentan (foto de arriba) de las pepitas (almendras comerciales) y luego permanecen allí en fase ninfa. Las almendras huecas dejan de crecer y se secan, pero la mayoría de ellas no se caen, permanecen en el árbol. Finalmente, los adultos (las avispillas) taladran en la primavera siguiente esas almendras secas y salen a depositar sus huevos en los nuevos frutos, iniciando otra generación.

Fotos

Vídeos