La patronal de Castellón esquiva la liquidación y renegociará su deuda

La gestora de la CEC confía en sacar adelante el convenio con los acreedores para que les perdonen la mitad de los dos millones de deuda

I. H.

valencia. La Confederación de Empresarios de Castellón (CEC) se resiste a desaparecer, siguiendo los pasos de la quebrada Cierval. A diferencia de lo que sucedió con la patronal autonómica, para la que el juez ordenó una liquidación exprés por las escasas posibilidades de pagar sus deudas, la patronal de Castellón ha esquivado esa opción y podrá negociar con los acreedores para intentar llegar a un acuerdo que le permita evitar su desaparición.

Desde la gestora que tomó las riendas de la CEC para intentar hacerla viable, presidida por Néstor Pascual, mantienen su apuesta por la continuidad de la patronal e intentarán que los acreedores le perdonen la mitad de su deuda, cifrada en más de dos millones de euros por la administración concursal.

Así lo acordaron en su día las sectoriales que la componen por trece votos a favor, frente a cuatro pronunciamientos que se decantaban por la liquidación y tres en blanco.

Tras la decisión del juez de lo mercantil de tramitar el convenio de acreedores planteado desde la CEC, los empresarios aplazan la temida liquidación, según confirmaron ayer a este periódico desde la entidad.

Así, sus planes más inmediatos pasan ahora por negociar con los acreedores para sacar adelante su convenio e intentar demostrar que el plan de viabilidad es creíble.

Desde la CEC prevén reunir a su junta la próxima semana para abordar cómo afrontar ese proceso, convencidos de que serán capaces de dejar atrás el concurso, aunque con serios problemas judiciales de fondo.

En cuanto al pulso entre CEV y Coepa en el nuevo escenario patronal, aseguran estar en contacto con todos los implicados y mantienen su apuesta por «ir los tres juntos».

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