Nuevos casos de la mortífera Xylella en la Comunitat

Nuevos casos de la mortífera Xylella en la Comunitat

Varios análisis recientes en campos dan positivo, a falta de la confirmación genética | Las explotaciones que se arranquen no se podrán replantar con especies sensibles a la bacteria, lo que apenas deja margen de cultivo más allá del cereal

VICENTE LLADRÓ VALENCIA.

Desde que, hace un mes, se confirmó el primer brote de Xylella en la Comunitat Valenciana (y en la Península Ibérica), en un campo de almendros de Guadalest, los servicios técnicos de la Conselleria de Agricultura han realizado cientos de análisis, de los que varios han dado resultado positivo, a falta de confirmarse definitivamente con pruebas genéticas. Así pues, en los próximos días podemos asistir a un goteo de noticias que ratifiquen el hallazgo de nuevos brotes, lo que irá ensanchando las operaciones de arranques y destrucción en los perímetros previstos, así como la inmovilización de material vegetal.

Máxima preocupación

En una jornada técnica sobre este problema, organizada por el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante (COIAL), se ha podido constatar la enorme preocupación que existe entre los técnicos y agricultores, puesto se da por hecho que van a surgir nuevos positivos, que el avance de la dolencia será imprevisible y se sabe que no tiene cura, sólo cabe arrancar y destruir los árboles infectados y los posibles hospedantes de alrededor para intentar frenar en lo posible la expansión.

Pero esto sólo añade mayor alarma, que no mitiga el anuncio de indemnizaciones, las cuales nunca compensarán todas las pérdidas, únicamente los costes de arrancar y eliminar y el valor teórico de los ejemplares destruidos, no el lucro cesante. Porque será obligatorio no plantar en las parcelas arrancadas, al menos durante cinco años, ningún cultivo que pueda ser hospedante de cualquier subvariedad de Xylella (fastidiosa, pauca, multiplex y sandy, de momento, porque la bacteria tiene gran capacidad para mutar).

360 especies vulnerables

Imaginen el triste panorama con el que nos podemos encontrar: fincas arrancadas e imposibilidad de poner casi nada en ellas, porque la Xylella puede afectar a almendros, olivos, naranjos, viña, frutales de hueso, aguacates, plantas ornamentales... Si hablábamos de 'más de 300 especies', la investigadora del IVIA Esther Marco dijo en la jornada del COIAL que «en este momento hay hasta 360 especies en todo el mundo vulnerables a su ataque».

Un representante de una organización agraria apuntó que, una vez descartado todo lo que no se puede plantar donde la Xylella marque su territorio de propagación, sólo quedaría el cereal y poco más. ¿Se acabará sembrando de trigo y cebada buena parte de la Comunitat Valenciana?, ¿o quizá de arroz, si hay agua?

El caso de Baleares

Omar Beidas, jefe de Sanidad Vegetal de la Conselleria de Agricultura de Baleares, explicó que tras detectarse allí el primer caso se han realizado miles de análisis, confirmándose hasta ahora 304 positivos, con la curiosa particularidad de que han aparecido en todo tipo de ámbitos: agrícola (cultivado o abandonado), forestal, plantas ornamentales, jardines públicos y privados, plantas en rotondas y autopistas...»

Raquel Aguilar, vicedecana del COIAL, hizo un llamamiento para «poner a trabajar a nuestros institutos de investigación y universidades, puesto que tenemos ingenieros especialistas de primer orden». Reclamó para ello la dotación de suficientes recursos económicos para asegurar líneas de trabajo en busca de las necesarias soluciones.

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