Citri&Co: El nacimiento de un nuevo gigante

Citri&Co: El nacimiento de un nuevo gigante

La firma suma 8.000 hectáreas de cultivo que generan 500.000 toneladas de producto para el mercado español e internacional | La compañía valenciana Martinavarro y la andaluza Rio Tinto fundan Citri&Co, una entidad que factura 325 millones

R. E.

valencia. Entre naranjos ha crecido un coloso. La empresa citrícola castellonense Martinavarro y la andaluza Rio Tinto Fruit han unido sus fuerzas para crear Citri&Co, una nueva firma que ya empieza a caminar como el mayor grupo del sector en Europa, por la contribución valenciana, y como líder en producción ecológica, por la contribución andaluza. Las cifras permiten ver las dimensiones de la operación: 500.000 toneladas de producto, seis plantas de empaquetado, más de 8.000 hectáreas de superficie explotada y una facturación anual de 325 millones de euros.

La decisión da continuidad además al proyecto iniciado hace un año con la entrada de la firma de capital riesgo Miura Private Equity en el accionariado de Martinavarro. Entonces se anunció la intención de las partes de consolidar un crecimiento de la compañía tanto de alcance nacional como internacional, sobre todo en subsectores en los que tenía escasa presencia, como por ejemplo es el caso de la producción ecológica, llamada orgánica o 'bio' en otros países.

Aunque Martinavarro ya era un primer actor en el escenario continental por su fortaleza citrícola, Rio Tinto tiene en Huelva 1.200 hectáreas en cultivo, de las que unas 800 ya están en ecológico, con todas las certificaciones, y las 400 restantes son de producción convencional o están en reconversión. La idea es que el total sea de ecológico, con más de 60.000 toneladas, ya que sus condiciones de gran unidad aislada de cultivos similares lo facilita y es prácticamente una explotación única en tal sentido. Además cuenta con otras 800 hectáreas pendientes de plantar.

La nueva empresa surge fuertemente situada en el mercado de la agricultura ecológica

Rio Tinto Fruit fue fundado en 1989 en El Campillo por el valenciano de Pego Carlos Morera, que sigue siendo su director general, y se ha desarrollado con el apoyo financiero de la familia Garavilla, propietaria de las conservas gallegas Isabel y Cuca.

Por último, no se debe infravalorar en este matrimonio el papel del muñidor, Miura, que es una firma financiera con sede en Barcelona que gestiona activos por un total de 300 millones de euros. Está especializada en la inversión en pequeñas y medianas empresas españolas que estén inmersas en planes de crecimiento y consolidación y con una clara vocación internacional. Desde 2008 ha invertido en más de 30 empresas, con operaciones valoradas en unos 700 millones de euros. En julio de 2016 entró en el accionariado de Martinavarro con un 25%.

La nota oficial hecha pública por las partes sobre esta operación indica que «la familia Garavilla y el equipo directivo de Rio Tinto han firmado un acuerdo para sumarse a las familias Martinavarro y Ballester, al equipo de Martinavarro y a Miura», aunque fuentes de la compañía han remarcado que la creación del grupo Citri&Co representa una operación estratégica «que permitirá a los clientes de ambas firmas beneficiarse de la suma de las fortalezas de dos empresas productoras líderes, al poder ampliar su gama de productos y contar con una seguridad de suministro gestionada bajo el modelo de 'Calidad Total'».

No es la primera vez que Martinavarro arriesga para crecer. Hace 15 años, la familia recibió el encargo del presidente de Mercadona, Juan Roig, de desarrollar un concepto de producto hasta ese momento inusual en España a partir del negocio hortofrutícola en el que la familia era una referencia en la Comunitat Valenciana y en España desde hacía medio siglo.

A partir de su capacidad como gran distribuidora de cítricos, verduras y hortalizas, la propuesta consistía en producir en exclusiva para la cadena de supermercados ensaladas con sus ingredientes lavados y cortados para empaquetarlos en bolsas de plástico. Aunque en otros países los consumidores disponían de esta oferta, denominada 'cuarta gama', en España era entonces irrelevante.

En 2004, Joaquín Ballester Agut, presidente del grupo Martinavarro, situó al frente de la firma como director general a un hombre que iba a ser clave en el impulso de la compañía: Joaquín Ballester Martinavarro. Será él quien obtenga los primeros grandes resultados y capitanee en 2008 el nacimiento del Grupo Alimentario Citrus (GAC), matriz tanto de Verdifresh como de Mesturados Canarios. El proyecto de una nueva generación.

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