¿Gasolina o diésel? Algunos consejos para decidirse al comprar un coche

Atasco en la Avenido de Ausiàs March de Valencia./J. Monzó
Atasco en la Avenido de Ausiàs March de Valencia. / J. Monzó

Cada tipo de motor se adapta mejor a un tipo de consumo, por lo que es conveniente conocer sus características

LAS PROVINCIAS

Más allá de los socorridos "la gasolina tiene más nervio" y "el diésel consume menos", a la hora de comprar un coche y decidir por qué tipo de motor se quiere apostar, es necesario conocer las características de cada uno y cuál se adapta mejor al uso que se vaya a hacer del vehículo.

En España, por primera vez en dos décadas, las ventas de gasolina han ganado a las de diésel. Aunque sea por tan solo una décima (47,7% de la gasolina frente 47,6% del diésel) es evidente el descenso del gasoil cuando años atrás, en 2012 sin ir más lejos, acumulaba el 70% de las compras.

El precio de compra y consumo

Los coches con motor a gasoil son más costosos que los de gasolina. Sin embargo, su consumo es también menor y su combustible es más barato por lo que puede compensar el mayor desembolso inicial.

Así, al conductor tipo que haga muchos kilómetros al año, le saldría más rentable esta opción teniendo en cuenta únicamente estos dos factores aunque haya otros que deberían valorarse.

Además, en los últimos años el mercado de coches a gasolina se ha vuelto más competitivo en cuanto a la eficiencia en el consumo y la diferencia es cada vez menor.

El precio del mantenimiento

En caso de avería, los costes de mantenimiento del coche diésel son mayores mientras que el precio de las piezas y reparaciones de los coches a gasolina son más baratos, aunque su motor puede tener menos vida.

Por otra parte, los motores diésel suelen estar más gravados en impuestos de circulación que sus contrincantes porque sus motores suelen ser mayores y se espera que su regulación se endurezca progresivamente.

¿Ciudad o carretera?

Por ciudad, el funcionamiento del motor de gasolina suele ser mejor que el de diésel, mientras que la segunda opción es más recomendada para un uso en carretera o extraurbano.

El porqué de esta relación es que los trayectos en ciudad suelen ser más cortos, llenos de paradas y arranques en los semáforos y atascos lo que hace más difícil que un diésel alcance la temperatura óptima. En consecuencia, en este escenario sufre y consume más.

Las emisiones

En el pasado, se creía que el gasoil emitía menos dióxido de carbono, lo que atrajo ayudas a sus fabricantes, la reducción de impuestos y a consumidores preocupados por este aspecto.

Sin embargo, estudios más recientes indican que pueden ser más contaminantes que los de gasolina por lo que este efecto de atracción se irá diluyendo en favor de los coches eléctricos y los híbridos.

Ya son varios los ayuntamientos europeos que han anunciado la prohibición del diésel a partir de 2025 y marcas como Volvo empezarán a fabricar únicamente coches híbridos o eléctricos a partir de 2019.

De momento, la opción de los híbridos acumula tan solo el 4% de las compras, aunque puede augurarse un futuro prometedor para este mercado, siempre que gobiernos y fabricantes se esfuerzan en impulsarlo.

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