Las Provincias

El Ibex reduce su caída al 1,76% y salva los 8.800 puntos

Interior de la Bolsa de Madrid.
Interior de la Bolsa de Madrid. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)
  • Todos los valores se han situado en negativo por temor a la actuación de los bancos centrales tras la 'inacción' del BCE la semana pasada

Fuerte descenso en los mercados de renta variable europeos. Seguramente detrás de ese movimiento se encontraba el negativo tono con el que cerró Wall Street el pasado viernes: los principales índices de Nueva York sufrieron pérdidas de más de un 2%, algo muy poco habitual en los últimos meses. Ello se debe al temor a que la Reserva Federal norteamericana suba tipos independientemente de que los datos económicos de Estados Unidos no estén siendo últimamente demasiado buenos. El miedo saltó sobre todo el viernes pasado cuando el presidente de la Fed de Boston, Eric Rosengren, advertía del riesgo de sobrecalentamiento en el mercado americano si no se subía a tiempo el precio del dinero EE UU incluso después de haber conocido referencias bastante débiles sobre el sector servicios y el manufacturero, así como en el mercado de trabajo. Además, el Banco Central Europeo introdujo motivos para las pérdidas, al reducir la probabilidad de un incremento de su programa de compra de activos tras la pasada reunión de política monetaria del jueves, algo que parecía que el mercado había descontado.

Aunque los índices de Wall Street comenzaban la jornada del lunes en verde, después de la mayor caída desde junio que borró 500.000 millones de dólares del mercado americano, los índices europeos apenas lograron reducir sus pérdidas a partir de la apertura de la Bolsa de Nueva York. El selectivo español al cierre retrocedió un 1,76%, para dar un último cambio en los 8.866 puntos. Marcaba los mínimos del día por debajo de los 8.800 puntos cuando sufría pérdidas de más de un 2,5%. Al menos, el selectivo español se salvó de perder un nivel de referencia importante.

El Ftse Mib de Milán fue el peor índice del día, con un descenso del 1,84%. El PSI-20 de Lisboa y el Dax alemán se dejaron alrededor del 1,35%. El Cac 40 francés y el Ftse 100 británico, por su parte, perdieron alrededor de un 1,15%.

La trayectoria final de la Bolsa americana dependería de las palabras de Lael Brainard, otro miembro de la Fed, que estaba previsto realizara comentarios sobre la política monetaria a media sesión, de acuerdo con la hora americana. Es el último miembro del comité de mercado abierto de la institución que hablará antes de la reunión del día 21. Se trata del líder del grupo que el año pasado se opuso a las subidas de tipos de interés. Cualquier comentario agresivo puede provocar más volatilidad en los mercados.

Pese a la reducción de las pérdidas del Ibex-35, al final todos los valores del selectivo terminaron en negativo. El peor fue el Popular, con un descenso del 3,83%, seguido de Mediaset y de Acerinox, que también bajaron más de tres puntos porcentuales. Después se colocó ArcelorMittal, que perdió un 2,95%. Santander, Sabadell, ACS, BBVA, CaixaBank, Gas Natural, Telefónica, Mapfre y Dia retrocedieron más de un 2%. El grupo de peores valores, pues, estuvo formado por las acereras, los bancos, y alguno de los grandes valores, como Telefónica, que mejor lo han hecho en los últimos días.

El mejor de los valores del Ibex-35 fue Indra, que se dejó un 0,30%, seguido de Amadeus, que perdió un 0,32%. Junto a estos dos valores, Meliá, IAG, Aena, Inditex y Red Eléctrica, fueron los únicos que perdieron menos de un 1%.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, San José encabezó los ascensos, con una subida del 13,16%, seguido de Abengoa 'B' y Abengoa 'A', que ganaron un 12,50% y un 8,62%, respectivamente.

En rojo, Inmobiliaria del Sur, Aperam, eDreams y FCC fueron los peores, con pérdidas de más de un 4%.

En el Eurostoxx 50, sólo tres valores se salvaron de los recortes: Schneider, L'Oreal y Unilever. En negativo, los peores fueron Unicredit y E.On, los dos con pérdidas de más de tres puntos porcentuales.

Ventas en el mercado de deuda

Junto a las Bolsas, también sufrían los bonos, aunque su deterioro se vio reducido tras comenzar la sesión americana. El incremento de la rentabilidad de los españoles se paralizaba tras tocar el 1,10%, se replegaba hasta el 1,08%, el nivel al que terminó la sesión anterior. El rendimiento de los títulos alemanes, mientras, se asentaba en territorio positivo, en el 0,04%, aunque llegó a estar un poco más arriba por la mañana. El interés de los italianos se situaba en el 1,28%, después de haberse acercado al 1,30%. Dado que la rentabilidad de la deuda alemana subía más que la de la española, que se mantenía estable, la prima de riesgo de España se estrechaba desde los 107 hasta los 104 puntos básicos.

También se relajó el bono americano después del inicio de la sesión americana: pasó del 1,70% hasta el 1,68%. En todo caso, son máximos de los dos últimos meses.

Los inversores pueden pensar que el final del ciclo alcista en la deuda puede estar llegando a su fin. Pero, aunque los bancos centrales retiren su apoyo, hay que seguir teniendo en cuenta que el crecimiento económico va a ser débil y la inflación va a seguir baja, por lo que, en teoría, del deterioro no debería ser mucho más importante.

En el mercado de materias primas, el crudo se dio la vuelta de la mañana a la tarde: el barril de Brent, de referencia en Europa, de los 47 dólares a los que cotizaba a las dos de la tarde, pasó a los 48,28 dólares al término de la jornada. El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, en cambio, sí caía al cierre de los mercados del Viejo Continente: retrocedía más de un 1,5%, hasta los 45,16 dólares.

También bajaba el oro: el precio de la onza retrocedía un 0,30%, hasta los 1.323 dólares.

El deterioro de la renta variable (el viernes en EE UU, el lunes en Europa) y el de la renta fija desde la semana pasada, así como el de las materias primas hace pensar que hay una peligrosa correlación entre todos los activos, fenómeno que quizás es el que más temen los inversores, puesto que dificulta la protección de las carteras.

En el mercado de divisas, el euro llegaba al final de la sesión cambiándose por 1,124 unidades. Por la mañana marcaba máximos en el entorno de 1,1260 unidades y a media sesión, mínimos en el nivel de 1,1210 unidades.