El menor control multiplica por seis la llegada de cítricos de Sudáfrica con mancha negra

Naranjas de Sudáfrica con múltiples huellas de mancha negra. /  AVA
Naranjas de Sudáfrica con múltiples huellas de mancha negra. / AVA

AVA acusa a Bruselas de complicidad con los intereses sudafricanos al permitir la importación de fruta infectada que puede contagiar toda la citricultura europea

V. LL. VALENCIA.

La detección en la Unión Europea de cítricos sudafricanos contaminados por la peligrosa enfermedad de la mancha negra (Citrus Black Spot CBS, Phyllosticta o Guignardia citricarpa) alcanzó el año pasado proporciones «verdaderamente escandalosas», según denuncia la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), que acusa a la Comisión Europea de «complicidad» con los intereses naranjeros del citado país y de «atentar gravemente contra los del conjunto de la citricultura europea.

La dolencia de la mancha negra provoca serios daños en la corteza de los frutos -como puede verse en la foto adjunta-, que quedan sin valor comercial. Estos síntomas corresponden a una fase avanzada de afeción en la fruta, en estadios preliminares cabe que no lleguen a verse manchas en los cítricos comercializados, pero son portadores del hongo que causa el mal, y eso es lo que se viene detectando desde hace años en múltiples partidas de naranjas sudafricanas al llegar a las fronteras de la UE.

En el último ejercicio, la interceptación de envíos contaminados se ha multiplicado por seis, lo que ha disparado las alarmas en todos los países productores europeos, al temerse que este mal acabe extendiéndose aquí por culpa de la desidia de los servicios europeos competentes y de los países importadores implicados, pese a tratarse de una dolencia de cuarentena, lo que obliga a extremar todas las medidas de control.

Además de atacar a los frutos, la dolencia afecta a las hojas y provoca un paulatino debilitamiento del arbolado, hasta quedar prácticamenter improductivo. El mal no tiene cura, sólo cabe la prevención, lo que implica detectar a tiempo la presencia de cítricos infestados y rechazarlos antes de entrar en la UE, cosa que no se hace muchas veces.

AVA señala que hasta el momento, la única respuesta de las autoridades comunitarias ha sido «una sucesión de maniobras dilatorias para eludir el problema, que culminaron, además, con la firma de un acuerdo comercial con Sudáfrica para favorecer la importación de sus cítricos».

El presidente de esta organización agraria, Cristóbal Aguado, ha afirmado que «la actitud de los exportadores sudafricanos y de la Comisión Europea es simplemente inaceptable y constituye una burla y una tomadura de pelo en toda regla. Bruselas no sólo se muestra complaciente con los desmanes de Sudáfrica en materia de control de plagas, sino que exhibe una intolerable connivencia al firmar un acuerdo que premia a Sudáfrica, país que al parecer tiene patente de corso».

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