Mario Masseroli: «El precio del tabaco durante la crisis subió mucho y el negocio sigue siendo sólido»

El director general de Philip Morris España, Mario Masseroli. /LP
El director general de Philip Morris España, Mario Masseroli. / LP

El director general de Philip Morris España ve con buenos ojos la evolución del sector y sostiene que el futuro pasa por la innovación en la forma de consumir

ELISABETH RODRÍGUEZ VALENCIA.

La industria tabacalera está buscando las vías para seguir manteniendo su cuota de mercado ante la caída de consumidores y frente al calado que causan las campañas antitabaco. En aras de encontrar un hueco en ese escenario, compañías como Philip Morris están sumergidas en el desarrollo de nuevas formas de consumo que reduzcan los perjuicios de esta actividad en la salud. No obstante, el director general de esta multinacional en España, Mario Masseroli, afirma que el negocio del tabaco sigue siendo rentable. Uno de los motivos, entre otros, es el que el precio del mismo ha crecido durante los últimos años de crisis. «La caída del consumo oscila entre un 1% y 2% a nivel mundial. Pero tenemos que tener en cuenta que el precio del tabaco durante la crisis ha crecido mucho y el negocio sigue siendo sólido», explica el empresario.

-¿En qué consiste el cambio de estrategia en el que están sumergidos en Philip Morris?

-Estamos en un cambio radical en cuanto al objetivo que tenemos como empresa: un mundo sin humo. Hace más de una década que estamos investigando e invirtiendo en productos con potencial de menor riesgo que se llaman. El producto en el que nosotros estamos enfocados es muy diferente a lo que estamos acostumbrados: calienta el tabaco y elimina la combustión, que es la principal causante de todas las enfermedades. Hemos invertido más de 2.500 millones de euros en esta tecnología. Todos los estudios que hemos realizado demuestran que hay una reducción del 90% de los componentes tóxicos eliminando la combustión.

-¿A qué se refiere cuando la compañía dice que el sector pasa por una revolución?

-La perspectiva de Philip Morris comenzó hace diez años con el objetivo de atacar el principal problema de nuestros productos, el perjuicio de la salud. Al principio no sabíamos la viabilidad de este producto, pero en el caso del mercado español podemos decir que el 70% de los fumadores que prueban este producto, lo acogen bien. Con el cigarrillo electrónico el problema fue ese, que no estaba avanzada su tecnología y no satisfacía al consumidor.

Las claves

Perspectivas
«La Organización Mundial de la Salud prevé que haya mil millones de fumadores en el mundo»
I+D
«La idea es que se deje el consumo convencional por tecnologías que generen menos riesgos»
Planes
«No descartamos inversiones en España, pero antes hay que ver cómo va la demanda»
Nuevos productos
«Ha sido un año de aprendizaje y hemos constatado que Valencia responde muy bien»

-¿Qué balance hace de estos últimos diez años?

-Han sido años de apuesta por la innovación y desarrollo de esta tecnología. Habíamos puesto la mayoría de recursos en Madrid y Barcelona. A pesar de eso, Valencia tiene una participación del mercado el doble que en Barcelona.

-¿Cuántas pérdidas han supuesto las campañas antitabaco para la compañía y para el sector en España?

-La caída del consumo oscila entre un 1% y 2% a nivel mundial. Pero tenemos que tener en cuenta que el precio del tabaco durante la crisis ha crecido mucho y el negocio sigue siendo sólido.

-Cada vez hay menos fumadores ¿Cómo esperan hacer frente a eso?

-La Organización Mundial de la Salud ha confirmado que para 2025 seguirá habiendo más de 1.000 millones de fumadores en el mundo. Es un negocio que todavía tiene enorme rentabilidad y funciona muy bien. La puerta al futuro es cambiar el tipo de producto, que la gente deje cigarrillos convencionales por estas tecnologías que reducen potencialmente el riesgo. Evolucionar constantemente es lo que buscamos, seguir desarrollando innovaciones. Todos tenemos claro que el futuro del tabaco está en productos de riesgo reducido.

-¿Tiene alguna inversión prevista a corto o medio plazo en España?

-No está entre nuestro planes. Depende de cómo evolucione la demanda. Hemos comenzado con las producciones en Bolonia, donde hemos invertido tres millones, también hemos llevado a cabo la reconversión de fábricas en Alemania y en Grecia. No descartamos inversiones en España, pero por el momento veremos la demanda del consumidor.

-¿En qué estado se encuentra el mercado del tabaco en la Comunitat?

-Este año ha sido un año de aprendizaje. Tenemos venta en toda España y lo que hemos constatado es que Valencia es una ciudad donde el producto ha respondido muy bien, por lo que pondremos más recursos de los que hemos puesto hasta el momento. Nuestra idea es tener más presencia a nivel general.

-¿Este nuevo concepto de consumo del tabaco requiere una modificación del marco legislativo específica?

-Sí, este producto debe tener un marco regulatorio diferencial al actual. Tiene que ser tratado de manera distinta al cigarrillo convencional a nivel regulatorio y fiscal. Se ha abierto una normativa europea de categoría de productos nuevos para el tabaco. Además, debe haber involucración de la comunidad sanitaria. La normativa europea fue aprobada en 2014 y quedaba pendiente la transposición en los estados. En España se anunció un decreto ley para establecerla, pero queda la regulación específica que se desarrollará en los estados miembro.

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