Llegan más turistas extranjeros que nunca pero cada vez gastan menos

Llegan más turistas extranjeros que nunca pero cada vez gastan menos

Los empresarios culpan a Consell y ayuntamientos de que el alojamiento ilegal «siga desbocado» por no colaborar para inspeccionar y sancionar

I. HERRERO

El año 2017 fue positivo para el sector turístico de la Comunitat, que creció más que el resto (un 4,4%), rondó los 9.000 millones de euros y creó 77.501 empleos. Y también por el nuevo récord de llegadas de turistas extranjeros, con 8,9 millones y una subida del 15,3%, nuevamente superior a la del gasto (+14%), según publicó ayer el INE.

Llegaron más turistas extranjeros que nunca pero cada vez gastan menos, en concreto 951 euros por persona (un 1,13% menos que un año antes), frente a la media estatal de 1.062 euros y los 1.320 de Madrid.

Al día, cada viajero se dejó 95 euros en la Comunitat en 2017, menos de la mitad que en Madrid (219) y a notable distancia de Cataluña (169), Baleares (144), Canarias (138) y Andalucía (115). El gasto medio fue de 137 euros diarios por persona.

«Seguimos a la cola en gasto», lamentó el presidente de la Confederación de Empresarios Turísticos de la Comunitat, Luis Martí, que vincula el repunte del gasto global con el aumento del alojamiento ilegal.

De hecho, asegura que aún no se ha recuperado el desembolso de los extranjeros previo a la crisis, ya que el gasto real (descontada la inflación) era de 911 euros en 2015 y a cierre de 2017 se situó en 733 euros.

La hostelería también realiza un balance positivo de 2017, aunque empañado por una rentabilidad empresarial que sigue sin recuperarse. Según Manuel Espinar, presidente de la FEHV, cada persona gasta 1.214 euros al año en restauración, frente a los 1.378 euros de 2007. Además, el ticket medio sigue entre 15 y 25 euros y la mayoría de negocios mantienen los precios, pese al aumento de los costes de energía, suministros, materia prima o personal.

Para el turismo, la falta de rentabilidad es uno de los grandes retos y el «crecimiento descontrolado» del alojamiento ilegal sigue siendo la principal amenaza. Según Martí, «el intrusismo sigue desbocado» porque la colaboración entre el Consell y los ayuntamientos «no acaba de funcionar» y «con siete inspectores para toda la Comunitat difícilmente se puede sancionar». Espinar reiteró que podría frenarse con una web para denuncias anónimas de vecinos, como tiene Barcelona y reclamaron para Valencia, sin éxito.

Los empresarios siguen en contra de la tasa turística y de la intención del Ayuntamiento de Valencia de limitar los hoteles en el centro, ya que «incide en la libertad de empresa y frenará los grandes eventos».

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