Los hoteleros valencianos plantean romper con el Imserso ante los bajos precios que impone

Un grupo de beneficiarios de los viajes del Imserso llegando a un hotel de la costa valenciana. / LP
Un grupo de beneficiarios de los viajes del Imserso llegando a un hotel de la costa valenciana. / LP

Los empresarios turísticos califican de «castigo» las tarifas del programa de vacaciones, que ofrecen pensión completa a 19 euros

ROCÍO ESCRIHUELA / ÁLVARO MOHORTE GANDIA/VALENCIA.

Los precios que ofrece el Imserso en sus viajes a los jubilados son insuficientes para los empresarios del sector. Así lo adelantó el presidente de la Confederación de Empresarios Turísticos de la Comunitat Valenciana, Luis Martí, en un desayuno de trabajo en Gandia organizado por la Federación de Asociaciones de Empresarios de la Safor (Faes) sobre el programa de vacaciones de la institución.

«Cobrar 19 euros a pensión completa no es una ayuda, es un castigo», destacó. Y es que Martí mostró su malestar por los precios bajos que el empresariado tiene que afrontar y añadió que «seguro que los hoteleros rompemos con el Estado en ese tema».

La cita era para debatir sobre la fidelización del turista en la comarca de la Safor y se centró en la labor del empresariado y las administraciones públicas para impulsar el turismo fuera de los meses estivales. Un punto donde fue muy crítico con el programa de vacaciones del Imserso y recordó que éste, en principio «era un plan bueno para ayudar a la desestacionalización», y terminó apuntando que con la gestión actual «el Estado lo hundirá».

La remuneración lleva cinco años congelada y no da una rentabilidad mínima, según el sector

Y es que las condiciones actuales del programa de vacaciones de mayores con la aportación del Estado y las de los usuarios continúan en el punto de mira de los empresarios turísticos que ven como esta situación devalúa el sector hotelero durante los meses de invierno. Los precios bajos por persona y día en régimen de alojamiento y pensión completa llevan cinco años congelados y suponen una carga para los establecimientos, que aunque cumplen con un cupo de ocupación hotelera, no son rentables económicamente.

Soluciones fiscales

Martí apostó por «premiar impositivamente al que abra todo el año» y destacó el «papel importante de las administraciones», aunque alertó a los presentes de que «la administración lo tiene que hacer porque es su obligación, pero el empresario lo tiene que hacer porque es una necesidad».

El presidente de la Confederación de los Empresarios Turísticos de la Comunitat Valenciana apostó por «romper con el tabú que supone el tema de la desestacionalización». En la cita donde se reunieron representantes de hoteles, restaurantes, agencias de alquiler de apartamentos y comercios que integran Faes, y donde estuvo presente la alcaldesa de Gandia, Diana Morant, se apostó por una mayor ayuda de la administración hacia los sectores que mantienen abiertos sus negocios todo el año.

Se habló de bonificaciones fiscales para estas empresas, y se puso de ejemplo las subvenciones y planes de ayuda en otros sectores, como el automovilístico, donde se impulsa algún tipo de dotación económica para fomentar la venta de vehículos. Sin embargo, muchas medidas de estímulo se vinculan a los planes del Imserso. Éste es el caso de las ayudas para cursos de formación que planeó el presidente Ximo Puig en Fitur y que están relacionados con a pasar de seis a nueve los meses de apertura anual, confiando que parte del coste de esa ampliación de calendario viniera de la aportación que realiza el Imserso.

No es la primera vez que se denuncia el escaso margen que ofrece a los establecimientos este plan de vacaciones que busca ofrecer ocio a los mayores y mantener en funcionamiento la planta hotelera y turística durante la temporada baja. De hecho, hace un año el presidente de la patronal turística de la Costa Blanca Hosbec, Antonio Mayor, criticaba la situación y este año muchos hoteleros han reducido los cupos que tenían de este plan social.

La Comunitat recibe 200.000 usuarios al año, el 20% del total nacional. El precio que paga un pensionista acogido a este formato es de hasta una cuarta parte del precio habitual, por lo que muchos hoteleros están probando suerte dejando más oferta disponible para potenciales clientes convencionales, confiando en la recuperación económica y de gasto que se está produciendo.

Fotos

Vídeos