El Gobierno prepara un decreto para facilitar la salida y Caixabank estudia irse a Mallorca

AFP

El Consejo de Ministros analiza que las sociedades puedan decidir un cambio de dirección sin votarlo en la junta de accionistas

Á. M. VALENCIA.

El traslado de la sede del Sabadell a Alicante generó reacciones entre otras grandes referencias económicas con sede en Cataluña, pero también anima al Ejecutivo a facilitar la vía de salida a aquellas que, por motivos legales, tengan que depender de órganos de decisión más allá del consejo de administración. En ese sentido, el Gobierno central prepara un decreto ley para facilitar que las empresas que quieran trasladar su domicilio social puedan realizarlo sin necesidad de que la decisión requiera la aprobación de la junta general de accionistas de la compañía.

La medida supondría una modificación de la disposición de la Ley de Sociedades de Capital, aprobada en 2015, que establece que «el órgano de administración será competente para cambiar el domicilio social dentro del territorio nacional», salvo disposición contraria de los estatutos de estas sociedades, que se imponen hasta ahora a las directrices fijadas en la norma general.

Simultáneamente a la reunión de Marino Rajoy y su equipo, esta mañana, el consejo de administración de Caixabank está convocado de forma extraordinaria para estudiar el posible traslado de su sede social, situada en Barcelona. Como en el caso del Sabadell, la entidad estudia esta alternativa ante el clima de tensión generado en Cataluña y anticipándose a una posible declaración unilateral de independencia por parte de la Generalitat. Aunque aún no ha trascendido la ciudad a la que Caixabank podría mover su sede, se especula con la posibilidad de que sea Palma de Mallorca.

Ya sólo con este paso, los títulos de Caixabank subieron un 4,93% al cierre de la jornada bursátil de ayer ante la posibilidad de que el banco decida trasladar su sede y eliminar así las incertidumbres que pesan sobre su situación en el futuro. Sin contar la integración de Popular en el Santander, Caixabank es el banco minorista líder en España, con la mayor base de clientes del país. Se calcula que uno de cada cuatro españoles es cliente de la entidad. La cuota de penetración de particulares es del 29,5% y del 25,7% como primera entidad.

El banco cuenta con unos 14 millones de clientes en España, cerca del 30% de los clientes bancarios adultos del país. Cerró el primer semestre con un volumen de activos líquidos totales de 65.594 millones de euros. Tiene además, más de 5.000 oficinas por toda la geografía española, de las que más de 1.300 (el 26% de su red) están en Cataluña, y dispone de unos 9.500 cajeros automáticos. El número de clientes digitales en España supera los 5,5 millones.

Catalana Occidente, medita

Sin embargo, el paso de la entidad de la estrella no es el único y el Grupo Catalana Occidente también manifestó ayer que, «en función de cómo se desenvuelvan los hechos», tomará «de forma ágil» las decisiones «que sean oportunas» con el objetivo de «preservar los intereses» de sus clientes, trabajadores, mediadores y accionistas.

La aseguradora catalana, que tiene presencia en cincuenta países, señaló que en la compañía estarán «muy atentos» a los acontecimientos que se produzcan en relación con la crisis catalana. Según han informado fuentes de la empresa a Europa Press, a lo largo de su historia ha vivido «situaciones diversas y muy complejas».

Además, indicó que el grupo «velará siempre por que los productos y servicios no se vean en ningún caso afectados por la coyuntura política y social», dado que su «prioridad» es garantizar el cumplimento de sus «condiciones contractuales con los clientes», señaló.

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