El Gobierno apacigua al campo al permitir las viñas para cava pedidas antes de la limitación

El secretario general de Agricultura, Carlos Cabanas, en la reunión de ayer en Requena junto al delegado Juan Carlos Moragues. / lp
El secretario general de Agricultura, Carlos Cabanas, en la reunión de ayer en Requena junto al delegado Juan Carlos Moragues. / lp

El secretario general de Agricultura aclara que la decisión de autorizar sólo 172 hectáreas no afecta a las solicitudes previas y promete diálogo ante futuras restricciones

INÉS HERRERO VALENCIA.

El Gobierno aceptará todas las solicitudes para nuevas plantaciones de uva para cava presentadas antes del pasado 29 de diciembre, fecha en la que se aprobó la limitación a 172,2 hectáreas del crecimiento de las superficie de viñedos que hizo saltar chispas en casi todas las instancias agrarias y políticas valencianas, al considerar que perjudica claramente los intereses de los viticultores de Requena para favorecer los de Cataluña.

La visita de ayer a Requena del secretario general del Ministerio de Agricultura, Carlos Cabanas, dejó buenas sensaciones entre los agricultores, cooperativas y representantes institucionales con quienes se reunió para calmar los ánimos tras la decisión de restringir al 0,52% el aumento de la superficie de vid para cava, como la vinícola en general.

Las apenas 172,2 hectáreas de nuevas plantaciones para cava aprobadas por el Gobierno para este año en toda España dispararon todas las alarmas en Requena, uno de los 27 municipios que elaboran este producto fuera de Cataluña y el único valenciano, donde las peticiones rondaban ya las 1.500 hectáreas.

Cabanas, no obstante, garantizó ayer que la resolución sobre la limitación de plantación de viñedo sólo afecta a las solicitudes planteadas a partir de su publicación en el BOE, mientras que las presentadas antes del 29 de diciembre se atenderán, aunque todavía no hayan recibido la contestación de la administración.

Según los cálculos del Ministerio, al autorizar las peticiones formuladas hasta el último viernes del año llegarán «casi a las 4.500 hectáreas solamente en la D.O. Cava, cuando a nivel nacional la limitación total es de 4.950 hectáreas», dijo.

La restricción aprobada atiende en parte la pretensión de las bodegas catalanas de frenar la expansión de las plantaciones para cava, aunque menos de lo que pedían desde el consejo regulador de la denominación de origen y sólo para un año.

Para los representantes del campo valenciano, una de las mayores preocupaciones era el impacto de esa decisión en los proyectos de inversión en reestructuraciones que ya estaban en marcha. Según el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, la resolución «no es una norma con efecto retroactivo y no va a haber ninguna limitación respeto a las solicitudes presentadas con anterioridad a la publicación en el BOE» relativas a nuevas autorizaciones, replantaciones y conversión de derechos de reconversión.

Desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) destacaron que esas explicaciones «han despejado muchas preocupaciones» existentes en el sector, como las relativas a los proyectos e inversiones ya realizadas. «Eso está solucionado», recalcó su presidente, Cristóbal Aguado, quien urge a la Conselleria de Agricultura a «confirmar que todas las peticiones están bien cubiertas».

Aguado, en declaraciones a este periódico, aplaudió el compromiso de diálogo y búsqueda de consenso del Gobierno para negociar futuras soluciones y subrayó que, para 2018, «la pelota está ahora en el tejado de la conselleria, que es quien controla las solicitudes y debería decir que están todas recibidas, tramitadas adecuadamente y que ningún agricultor va a quedarse sin cobertura».

Tener voz y voto

Para AVA, es fundamental que todas las zonas productoras de cava tengan «voz y voto» en la denominación de origen para decidir el futuro del sector, con la creación de subzonas y una «presencia real, no sólo testimonial», en un organismo hoy controlado por Cataluña.

De cara al futuro, el Gobierno insta a «hacer, entre todos, que sea un crecimiento ordenado y sostenible, como establece la legislación comunitaria, que fija una subida máxima del 1%». «Cuando estás en un club como es el cava, hay que ser lo suficientemente prudentes a la hora de establecer los crecimientos para no devaluar una denominación», defendió Cabanas, que apuntó que el crecimiento será finalmente este año «casi del 11 o 12% cuando las ventas crecen por debajo del 0,5%».

Desde Cooperatives Agro-Alimentàries, por su parte, valoraron la tranquilidad aportada por Cabanas en relación a los proyectos en marcha y su disposición a dialogar con los implicados sobre las autorizaciones de nuevas plantaciones.

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