Un frigorífico de 25.000 metros a veinte bajo cero

El gigantesco almacén frigorífico de Inlet, de 25.000 metros cúbicos, es ejemplo de eficiencia energética. Según Alberto Campuzano, responsable de Calidad y Mantenimiento, las medidas adoptadas en este ámbito les permiten reducir en un 50% el gasto energético inicialmente previsto.

Además de incorporar gruesos paneles aislantes, fue una de las primeras de España en instalar un sistema de frío industrial con los evaporadores en el exterior, lo que evita tener un foco de calor dentro de la cámara durante los veinte minutos de desescarchado que realiza cada noche y facilita las tareas de mantenimiento.

Para evitar pérdidas de temperatura, la cámara cuenta con un sistema de rodillos, con zonas intermedias, para introducir y extraer palets sin entrar en contacto directo con el exterior. Además, la sala de máquinas está preparada para mantener la temperatura constante a veinte grados bajo cero con sólo cinco horas de funcionamiento continuo diarias, por lo que los motores funcionan por las noches, en el horario más económico.

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