La familia real saudí compra dos mesas por 400.000 euros a una empresa valenciana

Tipo de mesa como las producidas para la familia real de Arabia Saudí.
Tipo de mesa como las producidas para la familia real de Arabia Saudí. / LP

La firma JMM-Mobisa está especializada en muebles de alta dirección y tiene entre sus clientes a grandes compañías internacionales

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

Las grandes decisiones de la familia real de Arabia Saudí se tomarán sobre una mesa valenciana. La empresa JMM-Mobisa está produciendo e instalando dos mesas de reuniones de 17 metros de largo en los palacios de Riad y Yeda que cuestan 200.000 euros cada una. Ambas se componen de una gran pieza central hecha en piel, madera y acero con otras mesas satélites para los asesores.

A este precio ha de sumarse todos los elementos tecnológicos que incluye, como pantallas y teclados escamoteables, que aporta un colaborador habitual de la compañía valenciana. Además, la mesa dispone de otros complementos para la comodidad de los asistentes a la reunión como expendedores de pañuelos. Aunque la construcción se ha hecho en la factoría de la firma en Catarroja, cada una de las partes que la forman se embala y remite a Arabia Saudí, junto a las herramientas necesarias para el montaje en las salas elegidas por el comprador.

La compañía está especializada en el mobiliario de oficina para alta dirección y hotelería de lujo, denominado técnicamente 'contract'. Además del producto propio también distribuye otras marcas internacionales para elementos complementarios. En España cuenta entre sus clientes con Iberdrola, Santander, Repsol o Cuatrecasas Abogados, pero hace más de una década que inició un proceso de internacionalización que comenzó en los países de la península arábica.

Aunque los primeros años fueron complicados, como reconoce su presidente, José Martínez-Medina, fueron escalando posiciones en aquel mercado y hoy ya son una referencia. Paulatinamente, entraron en Sudamérica, con plazas como México, Colombia o Panamá. Más tarde, se introdujeron en el mercado ruso con ventas relevantes en San Petersburgo y Moscú.

Angola y Camerún son dos de los países africanos donde están presentes y en Asia disponen de un distribuidor local en La India, un mercado difícil por los aranceles de un 30 a un 40% que impone a la importación de mobiliario. La estrategia ha sido ir entrando poco a poco en los mercados más potentes, «la zona de conflicto», según Martínez-Medina. Así ya están en países tan competitivos como Alemania o Italia, mientras que llevan dos años con el Icex participando en el salón de mobiliario NeoCon en Chicago.

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