La familia Batalla traspasa el mando tras 10 años de crisis

El grupo de empresas fundado en Castellón por Luis Batalla pasó de ser una de las firmas constructoras más relevantes de la Comunitat a enfrentarse a un riesgo real de desaparición a causa de la crisis inmobiliaria. Según las últimas cuentas presentadas en el Registro Mercantil, la empresa cerró 2015 con un incremento de 8% del volumen de negocio, hasta los 315,21 millones de euros, y un resultado que sigue en negativo, pero que se reduce una sexta parte, hasta 5,72 millones. Por áreas de negocio, Becsa gana algo más de medio millón de euros, mientras que la cerámica Saloni roza los dos millones de euros en beneficios y las canteras de La torreta y Las Pedrizas suman 10 millones más. El problema lo ponen Durantia y Lubasa Aparcamientos, que cargaron unas pérdidas en 2015 de 11,28 millones y 3,92 millones, empeorando y mejorando, respectivamente, frente al año anterior.

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