Los expertos alertan de que el impuesto de sucesiones frena el crecimiento de las pymes

El departamento de gestión de impuestos sobre Sucesiones, en una de las oficinas PROP./LP
El departamento de gestión de impuestos sobre Sucesiones, en una de las oficinas PROP. / LP

La subida que introdujo el Consell en ese tributo el año pasado restringe las bonificaciones a empresas que facturan menos de diez millones

ELÍSABETH RODRÍGUEZ

La subida que aplicó el Consell en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones a partir de 2017 incluía incentivos para proteger a las pymes pero, paradójicamente, está pasándoles factura. En concreto, el Gobierno valenciano limitó la reducción autonómica por transmisión de participaciones, empresa individual o agrícola -que llegaba hasta un 95%- a las empresas que facturen menos de diez millones de euros.

Sin embargo, los expertos en materia tributaria y empresarial han detectado que esa medida está siendo perniciosa para las pymes, ya que frenan su crecimiento para evitar la subida impositiva, según advirtió ayer Pedro Gil, socio del despacho Cuatrecasas, a LAS PROVINCIAS.

«La legislación valenciana en este sentido es muy corta de miras porque, aunque sea más digna de protección para las pymes, el hecho de que los beneficios fiscales sean sólo para las que facturan poco hace que los empresarios acaben siendo pequeños y que estén más preocupados de no saltar el grado de facturación que de generar más negocio, que es en realidad a lo que se deberían dedicar», explicó en una jornada sobre los cambios fiscales, laborales y mercantiles de este año.

Los contribuyentes valencianos, los que más pagan por Patrimonio, según Cuatrecasas

Cabe recordar que son impuestos gestionados por las autonomías y especialmente sensibles para las compañías familiares, que suponen el 90% de las empresas de la Comunitat. «En la mayoría de las autonomías lo que hacen es flexibilizar los criterios del Estado y aplican los beneficios fiscales propios sin ningún tipo de límite», sentencia el experto, tras recordar que desde 1 de enero de 2017, las empresas con más de diez millones de facturación no tienen derecho a ninguna bonificación específica en Sucesiones y Donaciones. «Sólo se pueden acoger a la legislación estatal, que tiene requisitos un poco más duros que la autonómica», señala. Además, Gil añade que esta circunstancia también se da en el Impuesto de Sociedades, íntegramente gestionado por el Estado: «en el fondo es una ridiculez porque muchos empresarios se plantean no crecer porque les cuesta más y prefieren quedarse como están».

«La más cara»

Durante su ponencia, Gil afirmó asimismo que la Comunitat es también «la más cara» en relación al Impuesto de Patrimonio, ya que subió la escala de gravamen un 25% al tiempo que bajó el mínimo exento de 700.000 a 600.000. «Hay otras comunidades que han optado por bajar más el mínimo exento o bien por subir la tarifa, pero la combinación de ambas medidas en la región hace que en un 80% de los casos, en los patrimonios medios, los contribuyentes acaban pagando más en la Comunitat que en ningún otro territorio en cuanto a Patrimonio», dijo.

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