Juan Roig apuesta por la venta online y anuncia una transformación global de Mercadona

Juan Roig, en el congreso de Aecoc. /Damián Torres
Juan Roig, en el congreso de Aecoc. / Damián Torres

Su hija Juana Roig es la encargada del desarrollo de este negocio por internet, junto a Paco López

Inés Herrero
INÉS HERRERO

El presidente de Mercadona, Juan Roig, repasó hoy ante las grandes empresas de distribución la hoja de ruta que seguirá para transformar la compañía, hasta el punto de afirmar que “dentro de tres o cuatro años, no se parecerá en nada a la Mercadona actual”. Además, recalcó su cambio de postura sobre la venta online: “Yo decía que no creo en la telecompra, hoy digo yo creo en la telecompra”. "Creo totalmente en la venta online”, dijo, tras recordar que su hija Juana Roig es la encargada del desarrollo de este negocio, junto a Paco López.

Durante la apertura del 32º Congreso Aecoc de Gran Consumo, que congrega a más de un millar de empresarios en Valencia durante los próximos dos días, no realizó ninguna mención expresa al conflicto catalán y a los perjuicios económicos de los que sí alertó el presidente de Aecoc, Javier Campo. No obstante, al incidir en la importancia de tener claro el rumbo a seguir en la compañía, agregó: “Hay que saber a dónde ir, como lo que nos está pasando actualmente en España, que no sabemos hacia dónde vamos a ir o cómo se va a solucionar. Si sabes hacia dónde vas a ir, es mucho más fácil hacer cualquier cambio”, sentenció.

Según Roig, que espera de los políticos “un marco de estabilidad” donde poder trabajar y generar riqueza, Mercadona lleva el cambio en su ADN. “Lo más estable que hacemos es el cambio, estamos cambiando constantemente desde nuestros orígenes”, dijo, y apuntó requisitos básicos para poder hacerlo, como ”estar con el pincel en la mano, ser humilde, darse cuenta, tener voluntad de cambio y saber a dónde ir".

Sus movimientos clave

En cuanto a sus movimientos clave, destacó la construcción de un surtido eficaz, con interproveedores y más proveedores especialistas; el modelo de frescos global implantado ya en cien tiendas y que llegará a otras 500 en los próximos años; la remodelación a unaa tienda eficiente; el seguimiento de los datos en tiempo real; la venta online y su llegada a Portugal, donde tendrán que cambiar entre el 50% y el 60% de sus productos. "Lo que más me impactó es que allí no comen queso manchego", admitió Roig.

Al elevar sus inversiones anuales de 650 a 1.000 millones este año para acometer esa transformación global, parte para enseñar a charcuteros a cortar jamón o a los carniceros a preparar el producto en bandeja como pide el cliente, Roig avanzó que este año ganarán "la mitad que el pasado, y el año que viene lo mismo", aunque “un poco más” de lo previsto hace un año.

Fotos

Vídeos