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El puerto de Valencia espera alcanzar las 250 escalas con la nueva terminal de cruceros

Pasajeros de un crucero, desembarcando en la actual terminal del puerto de Valencia.
Pasajeros de un crucero, desembarcando en la actual terminal del puerto de Valencia. / J. J. MONZÓ
  • La Autoridad Portuaria prevé fidelizar a 40 navieras en 2020 con la futura infraestructura, prevista para 2018

La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) se ha marcado como objetivo alcanzar en el año 2020 los 600.000 pasajeros y las 250 escalas de buques, así como fidelizar a 40 navieras gracias a la nueva terminal de cruceros, cuyos pliegos estarán listos en 2017, y que se prevé que esté en funcionamiento en el primer semestre de 2018.

Así lo han explicado en un desayuno informativo con medios de comunicación el subdirector general de Planificación de Infraestructuras y Generación de Negocio, Manuel Guerra; la jefa de Marketing de la APV, Francesca Antonelli, y el Director de Navieras del recinto, Manuel Rodríguez, quien ha explicado que la nueva terminal de cruceros se ubicará en la ampliación Norte del Puerto de Valencia y se construirá siguiendo los criterios de los operadores.

En concreto, tendrá capacidad para recibir a unos 4.000 pasajeros simultáneamente, por lo que la APV espera que esta infraestructura ayude a alcanzar el objetivo de rozar los 600.000 pasajeros en 2020 y de fidelizar a las navieras para que encuentren en Valencia "su puerto base".

Manuel Rodríguez ha detallado que el pliego de condiciones contempla la construcción y explotación de la nueva terminal y estará listo antes del verano de 2017. "Estamos poniendo el proyecto en el mercado y estamos convencidos de que hay un interés suficiente por parte de la industria para optar a él", ha indicado Rodríguez, que ha señalado que si todo transcurriera como la APV tiene previsto "para el primer semestre de 2018 la terminal podría estar en funcionamiento".

En este sentido, ha explicado que el plan de inversiones contempla un presupuesto de 15 millones para la construcción del nuevo recinto, un 50% capital público y el otro 50% privado. En caso de que el concurso no recibiera oferta y fuera declarado desierto, la APV asumiría al 100% la inversión y habría que esperar 6 meses para redactar otro pliego para la gestión de la terminal.

No obstante, y en declaraciones a los medios de comunicación, el Director de Navieras de la APV se ha mostrado convencido de que recibirán ofertas porque "Valencia es muy atractiva para las navieras" y ha puntualizado que espera que la nueva terminal atraiga a "al menos" una o dos navieras que hagan escalas "de forma regular".

Por otro lado y, en el marco en el marco de la estrategia de promoción de cruceros de la APV, el subdirector general de Planificación de Infraestructuras y Generación de Negocios recordado que el Puerto abaratará en un 40 por ciento las tasas de buque y de atraque, lo que implicará para las navieras un ahorro de 600.000 euros.

COLABORACIÓN INSTITUCIONAL

Por otro lado, Guerra ha indicado que ya se ha constituido dos grupos de trabajo para potenciar el tráfico de cruceros en el recinto valenciano. Uno aunaría a la comunidad portuaria y, otro, a la administración dado que existen variables que "exceden a las competencias de la APV", ha indicado.

De hecho, ha recordado que la bajada de cruceristas en el recinto valenciano se debió a la coyuntura del mercado y por el exceso de oferta que hay, lo que obliga a las navieras a buscar destinos que les aporten "más beneficios".

Ha valorado la relación institucional y ha puntualizado que si lo que se pretende es que la ciudad de Valencia "tenga éxito" "hacen falta muchas cosas" que no exclusivamente competen al Puerto como es incrementar las líneas aéreas en el Aeropuerto de Manises o potenciar y mejorar las conexiones con el AVE o con otros aeropuertos cercanos.

En este sentido, la responsable de Marketing, Francesca Antonelli, ha indicado que "Valencia está muy bien valorada" por los operadores y ha abogado por aprovechar la coyuntura internacional y la cancelación de escalas en zonas de conflicto para visibilizar las oportunidades que ofrece la ciudad, al tiempo que ha abogado por utilizar la idiosincrasia de Valencia y que esté poco congestionada para atraer "a más pasajeros".