Las empresas catalanas trasladadas a Valencia buscan oficina en el centro de la ciudad

Calle de Colón de Valencia, una de las más demandadas para oficinas. / lp
Calle de Colón de Valencia, una de las más demandadas para oficinas. / lp

La escasa oferta de alta calidad disponible complica la llegada y el sector inmobiliario pronostica un repunte de los precios

Á M. VALENCIA.

El traslado de empresas catalanas a la Comunitat Valenciana está agitando también el mercado de oficinas, especialmente en Valencia capital. Varias de las grandes han tanteado a inmobiliarias especializadas para poder contar con un lugar apropiado que acoja su sede social y permita celebrar las reuniones que se consideren oportunas. La razón está en que los centros y delegaciones de muchas de ellas en la Comunitat están ideados para funciones mucho menos formales. Ese es el caso de MRW o de Idilia Foods, compañía que produce Cola Cao, Nocilla, Paladín u Okey, según destacan fuentes del sector inmobiliario a modo de ejemplo.

No se trata de muchos metros cuadrados, sino más bien espacios de tamaño medio, como los que pudiera necesitar un bufete. Una buena sala de juntas, espacio para administración y varios despacho en los que prime la funcionalidad. Para amortizar el gasto, se quiere que sean polivalentes para que pueda ser utilizado de forma habitual por la delegación territorial y dar cabida al consejo de administración varias veces al año.

Aunque es cierto que hay oferta disponible en el centro de la ciudad, no lo es menos que sólo una parte de ella puede acoger unas oficinas modernas. Los inmuebles construidos específicamente con este fin o los que se han adaptado recientemente no cuentan prácticamente con espacio disponible.

Urgencia y alta exigencia

«Si el precio ya estaba alto, la urgencia de estas compañías para encontrar un lugar adecuado ha hecho que los precios aumenten aún más en las mejores ubicaciones», se señala desde el sector inmobiliario. «Aunque algunos han sido previsores y empezaron a moverse antes del verano, los hay que no preveían que las cosas se pusieran así y levantaron el teléfono cuando ya habían anunciado el traslado Sabadell o Caixabank», se advierte de forma gráfica.

No fue así el caso de banco Mediolanum, una de las primeras en mover ficha y anunciar su traslado el viernes 6 de octubre a un edificio inteligente en la calle Roger de Lauria, junto a los cines ABC Park. Un inmueble como ese es el objetivo de varias de las que se han trasladado y, según señalan fuentes inmobiliarias, de las que prevén hacerlo en las próximas semanas, en algunos casos, del modo más discreto posible.

En todo caso, la marcha de la mudanza no es igual en todos los casos. Así, la antigua sede del Banco de Valencia, que acogerá el domicilio de Caixabank, todavía no ha experimentado ningún cambio desde el anuncio. Fuentes oficiales aseguran que el traslado formal es efectivo desde el momento en el que se decidió, pero no se ha adecuado ningún espacio específicamente para esta función ni se ha puesto rótulos o emblemas que acrediten su nueva condición.

Caso contrario es el del Sabadell, que optó por la antigua sede de la CAM en la Avenida Óscar Esplá de Alicante. El equipo de Oliu ya está manos a la obra para que el jueves 26 de octubre se celebre la primera reunión del consejo en su nueva ubicación y que se aprueben las cuentas del tercer trimestre. Sin embargo, la previsión de la entidad es que dichas cuentas sean presentadas públicamente al día siguiente en Madrid.

Este consejo de administración no será el único que se celebre en Alicante ya que la entidad prevé que se hagan con «cierta regularidad» en la ciudad a partir de ahora, lo que reflejará que el cambio de sede social «no es un puro cambio de apunte administrativo». Además, los estatutos obligan a que la junta general de accionistas del banco de Sabadell se efectúe en el domicilio social, por lo que Alicante albergará esta cita que, tradicionalmente, se celebra entre los meses de marzo o abril de cada año.

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