Los empresarios exigen unidad a Puig y mayor presión en Madrid para mejorar la financiación

Ximo Puig conversa con Salvador Navarro (CEV), entre asistentes a la comida estival de José Vicente Morata (Cámara).
Ximo Puig conversa con Salvador Navarro (CEV), entre asistentes a la comida estival de José Vicente Morata (Cámara). / manuel molines

La patronal apuesta por el trabajo conjunto para ganar presencia estatal y deja la manifestación «como último recurso y siempre por unanimidad»

INÉS HERRERO VALENCIA.

«Economía y política tienen que ir de la mano, conforman un binomio de trabajo que no se puede romper». Con esas palabras, el presidente del Consejo de Cámaras de la Comunitat, José Vicente Morata, apeló ayer a la unidad ante el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y un nutrido grupo de empresarios valencianos en la tradicional comida de inicio de curso. Según explicó a LAS PROVINCIAS el dirigente cameral, en el ecuador de la legislatura consideró conveniente remarcar que «la política no puede ir en contra de la economía, ni caer en la demagogia de otras comunidades y prometer cosas que son imposibles, como la independencia de una región», en alusión al desafío catalán.

«Cualquier tema tiene que llevar una lógica económica y es importante que la Comunitat continúe en la misma línea que hasta ahora y evite los errores cometidos por otros», sentenció Morata, que durante el encuentro apeló también a la unanimidad ante Madrid para denunciar la infrafinanciación y el déficit de infraestructuras que sufre la Comunitat, con más presencia y una mayor presión, aunque no necesariamente con una manifestación.

De hecho, la convocatoria impulsada por la sociedad civil para reivindicar una mejora del sistema de financiación se da por aplazada al menos hasta noviembre para esquivar la consulta independentista y no faltan partidarios de aparcarla de forma indefinida, precisamente por la falta de unidad. En este sentido, el presidente de la CEV, Salvador Navarro, reiteró que la patronal, menos proclive a estas protestas que los sindicatos, sólo participaría en una manifestación si es unánime.

Al parecer, los empresarios se decantan ahora por redoblar el trabajo en Madrid en todos los ámbitos, del político al mediático, y ven esa manifestación «como último recurso y siempre por unanimidad».

Así se lo trasladaron a Puig, consciente a su vez de que no es momento de contentarse con promesas, en presencia también del conseller de Economía, Rafael Climent, y la secretaria autonómica de Modelo Económico y Financiación, María José Mira, que acudió en representación del titular de Hacienda, Vicent Soler. Entre las ausencias, destacaron las del presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, y el presidente de Stadler Valencia, Íñigo Parra, a raíz del cambio de fecha del encuentro.

No faltaron los representantes de Bankia, La Caixa, BBVA y Santander, ni los de empresas destacadas como Porcelanosa, Ford España, Mercadona, Balearia, Anecoop, Air Nostrum, SPB, Servigroup, Pavasal, Torrecid, Consum, Vectalia, Ribera Salud, Agua Mineral San Benedetto, Inesfly, Newxyac o Maicerías Españolas-Dacsa, entre otros.

Morata, que en abril confirmó su intención de optar a la reelección al frente de la Cámara, subrayó la oportunidad de que la Comunitat asuma el liderazgo en el sur de Europa, al ser «el único espacio con estabilidad y generación de riqueza de forma continua». También el presidente del Puerto de Valencia, Aurelio Martínez, remarcó la relevancia internacional de la llegada de Cosco al recinto del Grao, mientras Vicente Lafuente, de Femeval, reclamó mayor apoyo a la industria y unidad de acción en la Conselleria de Economía en este ámbito, sin discrepancias entre socios de gobierno.

También respaldó públicamente el proyecto de la CEV como patronal autonómica tras la quiebra de Cierval, al igual que el presidente de AVA, Cristóbal Aguado, que pidió mayor presencia en Bruselas para ganar capacidad de influencia.

Dentro del listado de reivindicaciones que se llevó Puig del encuentro, que superó las cuatro horas, figura asimismo la necesidad de controlar a los apartamentos turísticos y acelerar el arranque de la Agencia Valenciana de la Innovación. Puig, a su vez, se comprometió a poner en marcha la segunda fase de Parc Sagunt, así como a respaldar la estrategia del empresariado en Madrid para exigir un mejor trato, punto en el que se apeló a Manuel Broseta, presidente de Fundación Conexus.

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