Los empresarios alertan de que la crisis de Cataluña lastra la recuperación valenciana

Trabajador de una empresa valenciana. / juantxo ribes
Trabajador de una empresa valenciana. / juantxo ribes

La CEV teme que el avance de la economía se resienta en la demanda interna y externa, aunque se crezca un 3,2% y el paro baje del 17%

Á. MOHORTE VALENCIA.

La crisis política catalana todavía no ha pasado su factura, pero la patronal valenciana teme que será alta. El último informe de coyuntura y perspectivas económicas de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) reconoce que las consecuencias del proceso catalán aún no son cuantificables, pero ya se aprecia que pueden «agudizar la ralentización» de la demanda interna y externa de la economía.

El caso es especialmente importante al no haber venido solo, sino con otras fuerzas económicas de distinto signo que ya venían mal dadas como la moderación de la política expansiva marcada desde el Banco Central Europeo, el impacto del Brexit o las repercusiones del viraje proteccionista en EE UU por la política de Donald Trump.

De todos modos, lejos de caer en el alarmismo, los analistas de la CEV estiman que el avance de la economía valenciana puede situarse al final de este año en tasas superiores al 3,2%. Con este empuje, se considera seguro que la generación de empleo neto continúe con su buena marcha, haciendo prever una tasa de paro que podría situarse por debajo del 17% en diciembre. Asimismo, la inflación podría cerrar en torno al 0,7%, con una tasa media anual cercana al 1,9%.

Cruzando unas cosas y otras, la CEV advierte que la salida definitiva de la crisis «requiere la adopción de reformas a nivel institucional, fiscal, laboral y en educación». A su juicio, subidas salariales en la horquilla que se propone desde la patronal (por debajo de la inflación esperada y, en parte, ligadas a las mejoras en la productividad) «supondrían un impulso para nuestra demanda interna y facilitarían el avance hacia un nuevo modelo productivo, innovador e inclusivo», señalan entre otras reformas. En todo caso, el cambio de modelo «resulta imprescindible», aunque reconocen desde la CEV que debe ser «consensuado y abordado con una estrategia que fomente la innovación», la internacionalización y la formación.

Respecto a lo que queda atrás, los empresarios apuntan que la economía valenciana mantuvo durante el segundo trimestre de 2017 el «buen tono» de los anteriores y podría haber crecido a tasas intertrimestrales próximas al 1%, aunque los datos de octubre muestran una «leve ralentización», tanto en actividad como en empleo. Por otra parte, añade que, a pesar del «continuado avance» de la economía, la elevada tasa de paro -once puntos por encima de la tasa previa al inicio de la crisis- así como los bajos niveles de renta disponible «impiden dar por finalizada la crisis económica y social».

Tanto el consumo de los hogares, que es el principal componente de la demanda interna, como la inversión empresarial «mantuvieron su dinamismo durante el segundo trimestre del año» y en el ámbito público, destacó la inversión, aunque desde niveles mínimos, y el consumo público, que también mostró una mejoría. Por el lado de la oferta, el sector primario sigue sumido en una «crisis estructural y con falta de apoyos».

La industria sigue fuerte

En el caso de la industria, continuó con una evolución «positiva y estable» y sigue mostrando mayor fortaleza y dinamismo que la media nacional, especialmente en las ramas de madera, azulejos, así como material y equipo electrónico. Por el contrario, cuero y calzado, química y material de transporte están creciendo con menor fuerza.

En la construcción, la licitación oficial, partiendo de mínimos históricos, está creciendo a tasas «muy aceptables» y la edificación de viviendas, tras un largo periodo, vuelve a registrar tasas positivas. Asimismo, destacan los datos del sector turístico, que considera «excelentes», tanto en términos de visitantes, con un nuevo récord, como en gasto.

En la demanda externa, comenzó a mostrar una pérdida de dinamismo ya que entre enero y agosto, las exportaciones avanzaron un 1,7%, 7,4 puntos por debajo de la media nacional. Por el contrario, las importaciones avanzaron en el mismo periodo un 9,2%. La Comunitat ha descendido al cuarto puesto del ranking nacional en exportaciones con algunas de las principales partidas (automóvil, bienes de consumo duradero y manufacturas de consumo) que sufren un retroceso en términos interanuales. Salvo productos cerámicos y similares, ninguna partida importante está mostrando un dinamismo relevante.

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