Una empresa experta en grandes problemas

Tiba transporta un generador de energía eléctrica de 400 toneladas desde Argelia hasta el Puerto de Rotterdam. / LP
Tiba transporta un generador de energía eléctrica de 400 toneladas desde Argelia hasta el Puerto de Rotterdam. / LP

La compañía del Grupo Romeu cerró el pasado año con una facturación de 177 millones, el 40% procedente de sus filiales en el extranjero | La transitaria Tiba cumple 42 años inmersa en un ambicioso plan de expansión para crecer en África, Asia y Latinoamérica

INÉS HERREROValencia

El centenario Grupo Romeu, dedicado al transporte marítimo de mercancías, en 1975 decidió crear una agencia de aduanas en Valencia para complementar su negocio. Así nació la transitaria Tiba, a modo de agencia de viajes para las mercancías, convertida hoy en una auténtica «solucionadora de problemas logísticos», como la define su consejero delegado, Javier Romeu, que cumple años a la vez que la firma y pertenece a la cuarta generación de la familia fundadora.

Con la entrada de España en la comunidad económica europea y la desaparición de las aduanas internas, el padre del primer ejecutivo de Tiba logró salir airoso de una crisis que resultó letal para sus competidores, al reorientar el negocio hacia la rama del transporte. Años después, apostó por dar el salto al exterior y pasar de ser una empresa valenciana con delegaciones en otras zonas de España a abrir filiales en Portugal, Argelia o México, donde este año cumple dos décadas.

Después desembarcaría en Centroamérica, en las antiguas colonias portuguesas Angola, Mozambique, Guinea Bissau y Cabo Verde y también en China, con una fuerte expansión en la última década que le llevó a tener presencia en 17 países, con previsión de cerrar este año en la veintena y llegar a 25 en 2020.

Amplía sus servicios al integrar los almacenes de Docks y comprar una firma de transportes lusa

Tiba elevó un 12% su facturación el pasado año, hasta afianzarse como la primera transitaria española con unos ingresos de 177 millones de euros, una plantilla de 750 trabajadores y una red de 45 oficinas.

Su objetivo es aumentar el peso de sus negocios en el extranjero del 40% de la facturación actual hasta el 60% en 2020, cuando prevé alcanzar los 25 países y 50 oficinas.

Su estrategia para lograrlo va más allá de su tradicional crecimiento orgánico, mediante la apertura de filiales por todo el mundo, ya que está inmersa en la búsqueda activa de oportunidades de compra tanto en mercados potenciales como en los que ya tiene presencia. De hecho, recientemente adquirió la empresa portuguesa de transportes Aroundmap Unipessoal (ARM Logistics), hasta entonces su proveedor de instalaciones de 'flexitanks', distribución, almacén y logística sanitaria, entre otros servicios.

Esta operación, al igual que la integración de los almacenes de Docks Logistics, que también forma parte del Grupo Romeu, se enmarca en su apuesta estratégica por ganar capacidad operativa de almacenaje y ampliar así los servicios que ofrece a sus clientes, al ser capaz de brindar una única solución comercial y operativa a toda su cadena logística.

Tiba, especializada en ofrecer soluciones logísticas para sectores como la industria farmacéutica, hotelera, automoción, maquinaria, alimentación, vinos y licores, se centraba hasta ahora en sus labores como agente de aduanas, transporte aéreo y marítimo internacional de mercancías y el llamado 'project cargo', el servicio de transporte especial para mercancías demasiado pesadas o voluminosas, que empezó a desarrollar a principios de la década de los 90 del siglo pasado.

Vino y jamón español

Para Romeu, es crucial la vertiente humana del negocio, pensar que «no es sólo mover contenedores», sino llevar una máquina de resonancias magnéticas de 22 toneladas hasta el hospital de destino o ayudar a que un turista disfrute, en Riviera Maya, del mejor «vino y jamón español en perfectas condiciones».

Javier Romeu, impulsor en buena medida de la expansión internacional de Tiba, señala a LAS PROVINCIAS que abordan la presente etapa de crecimiento con una triple vocación. Sus planes pasan por redondear su presencia en el Mediterráneo occidental, básicamente con el desembarco en Marruecos, así como por seguir creciendo en Latinoamérica, acompañando a sus clientes en mercados como Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia, Nicaragua Costa Rica o República Dominicana, y poner el foco también en el África subsahariana, en países como Sudáfrica o Zimbabue. A ese triple objetivo añade su previsión de abrir oficina en Hong Kong este año.

También ve clave la digitalización del negocio y, de ahí, que invierta el 1% de la facturación en proyectos de I+D+i para desarrollar software, como su 'Servicio 10', que proporciona al cliente información sobre su mercancía en tiempo real.

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