El domingo 25 de febrero será el primero con los comercios cerrados en cinco años

El conseller Rafael Climent, ayer con Natxo Costa, la diputada Teresa Garcia y los representantes de los comercios y los consumidores. / lp

Climent pone fecha al fin de la libertad horaria tras la validación en Les Corts del pacto del sector para ceder un tercio de las aperturas en festivo

INÉS HERRERO VALENCIA.

El próximo domingo será el último con los comercios abiertos en las cinco zonas de Valencia declaradas de gran afluencia turística por el PP en la anterior legislatura. A partir del 25 de febrero, las medianas y grandes superficies ya no subirán la persiana en festivo, como sucedía hasta 2013, salvo los once días autorizados en toda la Comunitat (el próximo, el 18 de marzo) y el periodo comprendido entre el 15 de junio y el domingo después de Reyes, inicio de la campaña tradicional de rebajas de invierno.

La fecha del fin de la libertad horaria durante todo el año la avanzó ayer a LAS PROVINCIAS el conseller de Economía, Rafael Climent, tras quedar ratificado por Les Corts el pacto del comercio para cerrar un tercio de los festivos y que, a su juicio, pone fin a «más de 25 años de polémica». El nuevo mapa de horarios comerciales salió adelante con los votos a favor de Compromís, PSPV y tres de los cuatro tránsfugas de Ciudadanos. El PP votó en contra -por la forma de tramitación del cambio, no por el fondo, según matizan desde la formación- y tanto Podemos como Ciudadanos, que respaldó la proposición de ley para tramitar la iniciativa por lectura única, sin debate, se abstuvieron.

Una vez validada por la Cámara autonómica, con los firmantes del pacto en la tribuna de invitados en compañía del director general Natxo Costa, la modificación de la Ley del Comercio para recoger ese nuevo marco de libertad horaria debe ser publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) para su posterior entrada en vigor. Antes del cambio, Climent se comprometió a llevar a cabo una campaña para difundirlo, con apoyo institucional, como pidieron tanto los consumidores como las grandes superficies.

Sus representantes se decantaban por retrasar el fin de la libertad horaria al 1 de marzo para tener un margen suficiente para comunicar el cambio a los ciudadanos y los trabajadores y elegir, además, una fecha más fácil de recordar. No obstante, tras realizarse la foto de rigor con Climent y Costa al término de la votación parlamentaria, se mostraron dispuestos a ponerse a trabajar para que esté todo listo el día 25.

Se trata de evitar imágenes como las vividas en abril de 2016, con personas a las puertas de comercios cerrados en el estreno de la restricción de la libertad horaria al centro de la ciudad y el entorno de la Ciudad de las Ciencias, aprobada por el equipo de Joan Ribó y que tumbó un mes después la Conselleria de Economía por los errores detectados por la Abogacía General de la Generalitat.

Y también de que los afectados sepan cuándo se cierra, como pedían ayer los comerciantes de Nuevo Centro, ante la incertidumbre de «no saber si este domingo se abre o no».

Calamares en cucuruchos

Desde Compromís, como el PSPV, aspiran a pasar página con un pacto que prevé la retirada de contenciosos. Según Teresa Garcia, no hay «nadie descolgado ni perjudicado» pero el PP opina que «no deja satisfecho a nadie» y acusa a Climent de pretender «volver a la época de vender calamares en cucuruchos de papel».

Para Podemos, es «un parche», y Ciudadanos criticó las «prisas» para tramitarlo y la falta de compensación salarial por trabajar en festivo.

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