La crisis de los jóvenes autónomos

Un tercio de los menores de 40 años ha abandonado su negocio en la última década | La falta de experiencia empresarial y la dificultad de recurrir a fuentes de financiación, entre las principales causas del desplome

ELISABETH RODRÍGUEZ VALENCIA.

La crisis ha pasado factura para todos, aunque a algunos colectivos más que a otros. A pesar de que la destrucción de empleo empujó a muchos jóvenes al emprendimiento de un negocio propio, lo cierto es que los peores años han sido especialmente virulentos para los autónomos menores de 40 años.

Desde el cierre del primer semestre de 2007 hasta el mismo periodo de este año, los trabajadores por cuenta propia que se encuentran en esa franja de edad se han reducido un 30% en la Comunitat, según los últimos datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Es decir, la crisis ha arrasado con un tercio de los autónomos menores de 40 años. En concreto, se ha pasado de 82.192 personas -que no estaban integradas en sociedades mercantiles, cooperativas u otras entidades societarias- a 57.748 en el primer semestre del actual ejercicio.

Por contra, el colectivo más mayor -de 40 en adelante-, ha sufrido menos modificaciones. Al menos, en lo que se refiere a las cifras sobre el papel. El año anterior a la recesión, había registrados 140.646 autónomos personas físicas en la región. La cantidad a 30 de junio de 2017 no ha variado en exceso: hay 136.381 registrados, un 3% menos.

Pero, ¿cuáles son los motivos del alto abandono por parte del colectivo más joven frente a la mayor estabilidad de los mayores de cuarenta? Según explica el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos de la Comunitat (ATA), Rafael Pardo, la clave estriba en la menor consolidación del negocio, la falta de conocimiento y la dificultad para acceder a una buena financiación.

«El colectivo autónomo de menor edad suele ser más vulnerable a la mortandad empresarial por dos cuestiones fundamentalmente; de un lado suelen contar con menos recursos financieros -tanto propios como a nivel de financiación bancaria- y de otro, en muchos casos la menor experiencia puede traducirse en una incorrecta toma de decisiones», explica Pardo.

Sin embargo, la crisis no ha generado los mismos cambios entre el género masculino y el femenino. Mientras que el número de autónomos se ha reducido un 19% durante los últimos diez años en la Comunitat, el número de féminas que han emprendido un negocio es superior a cierre del primer semestre de 2017, al crecer un 0,7%. Pese a que el alza es prácticamente imperceptible, lo cierto es que rompe la dinámica de desplome dentro de los empleados por cuenta propia. Pero aún es más llamativo lo que ocurre con los trabajadores extranjeros, que han crecido un 17,4% durante este periodo de tiempo frente a la caída del 16,45% por parte de los autónomos españoles.

Por sectores, el abandono de este régimen ha sido generalizado. Todas las actividades han sufrido una reducción, en mayor o menos medida. El batacazo más agresivo se ha registrado, como es lógico, en la construcción, con un desplome del 39,76% en la Comunitat. En segundo lugar, la actividad con mayor abandono de trabajadores por cuenta propia fue la industria, con una caída del 34, 50%. Agricultura, por su parte, ha sufrido una pérdida del 31,34%. Una tasa que acentúa aún más el envejecimiento del campo, un problema estructural del sector.

En el caso de servicios, la reducción ha sido del 2,66%. Este sector está formado casi en su totalidad por el comercio. En concreto, ATA señala que la actividad comercial en la Comunitat perdió casi 9.000 autónomos en los últimos diez años, al pasar de los 104.414 profesionales por cuenta propia de mayo de 2008 a 95.520 en julio de 2017, un descenso del 8,5%, según datos publicados por la propia asociación.

Entre las causas de esa pérdida, que ronda los 91.000 en toda España, desde ATA citan el comercio electrónico y, sobre todo, el estancamiento de las ventas. Según el presidente a nivel nacional, Lorenzo Amor, «las ventas por internet permiten llegar mucho más lejos y abrir nuevos mercados pero también harán que el comercio no vuelva a tener las cifras de autónomos que había antes de la crisis».

Por lo que respecta al total de autónomos de la Comunitat -no sólo personas físicas sino todos los afiliados en la Seguridad Social-, la crisis empujó al abandono al 7,5% de los 360.054 profesionales registrados en 2007.

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