El Consell exige al Gobierno que acepte otras 400 hectáreas de nuevas viñas para cava

Cepas en un viñedo valenciano. / JESUS SIGNES
Cepas en un viñedo valenciano. / JESUS SIGNES

La Generalitat afirma que la solución estatal deja fuera un tercio de los proyectos en marcha de Requena por estar en fases de tramitación previas

INÉS HERRERO VALENCIA.

La Conselleria de Agricultura enfrió ayer el optimismo del campo valenciano por el compromiso del Ministerio de Agricultura de aceptar todas las nuevas viñas para cava solicitadas antes del 29 de diciembre, cuando publicó la limitación del crecimiento para este año. Según el secretario autonómico Francisco Rodríguez Mulero, que la víspera no asistió a la reunión con el secretario general del ministerio, Carlos Cabanas, la solución celebrada por agricultores y cooperativas deja fuera 400 hectáreas de viñedo para cava en fase de reestructuración.

Agricultura, que no planteó objeción alguna durante el encuentro, exigió ayer por escrito al Gobierno que incluya también esos proyectos en marcha, algo menos de un tercio del total solicitado por los viticultores de Requena, aunque aún no hayan presentado la solicitud de plantación por estar en fases previas de la tramitación que expiraba en junio.

Desde el departamento que dirige Elena Cebrián aplauden la decisión ministerial de «atender las solicitudes de plantación de viñedo para cava, tramitadas por la conselleria, y efectuadas antes del 29 de diciembre», y precisan que implica autorizar unas 900 hectáreas, además de evitar un frente judicial al «no lesionar los derechos adquiridos por los agricultores valencianos que han solicitado la plantación».

No obstante, insisten la necesidad de incorporar otras 400 hectáreas incluidas en los planes de reestructuración 2014-2018, que «en la conselleria están en fase de tramitación». En declaraciones a LAS PROVINCIAS, Mulero confía en que el diálogo sea suficiente para lograr que se autoricen los proyectos en los que ya se han invertido fondos para el arranque y la reconversión de viñedos a uva para cava, aunque no descarta adoptar acciones legales si finalmente fuera necesario.

Cabe recordar que la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) urgió a la Generalitat a confirmar que las cerca de 1.500 nuevas hectáreas para cava proyectadas en Requena estaban cubiertas por el compromiso con el que el ministerio apaciguó al sector, en vista del silencio de sus representantes en la reunión.

Según Mulero, no pudieron precisar el alcance de esa medida estatal hasta analizar el estado de los distintos proyectos, un desglose que asegura haber remitido al Gobierno antes de que aprobase la limitación del crecimiento exigida por los viticultores catalanes que controlan el Consejo Regulador de la D.O. Cava.

Al respecto, apunta que el ministerio sabía que había 700 hectáreas ya registradas y concedidas para cava antes de octubre y cerca de 600 previstas para reestructurar durante 2017 y 2018, de las que 200 presentaron solicitudes de plantación antes del 29 de diciembre y las 400 restantes se encontraban en fases anteriores de esa misma tramitación.

«Por lógica deberían entrar todas pero la resolución habla de solicitudes de plantación, no de reestructuración, así que pediremos por escrito al ministerio que aclare si esas 400 entran o no», resumió Mulero.

Desde el PP, por su parte, reprocharon al Consell su «intento de enfrentar al sector del cava de Requena con el Gobierno» y valoraron la visita de Cabanas «para explicar al sector la resolución adoptada, dejando en evidencia a un Consell que sólo envió a dos funcionarios, siendo incapaces de dar la cara la consellera ni ningún cargo político».

Reconsiderar liberalización

Al margen del enfrentamiento político, todos los implicados se muestran satisfechos por tener garantizado el grueso de los proyectos en marcha, aunque ponen el foco en el futuro y en la pretensión de los productores catalanes de frenar el crecimiento de las viñas para cava en Requena y, aunque en menor medida, también en el municipio extremeño de Almendralejo, que llevará la limitación ante la justicia.

Para Rodríguez Mulero, el Ministerio de Agricultura debería «reconsiderar la liberalización del mercado del cava, como solicitaron por unanimidad los grupos de Les Corts», y permitir que los viticultores de Requena -uno de los 27 municipios que elaboran cava fuera de Cataluña-, la Asociación de Elaboradores de Cava de Requena y el propio mercado sean «quienes decidan sobre el futuro del cava valenciano, y no una resolución administrativa».

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