El Consell se aferra al plan de envases pese a la división entre los socios de gobierno

Una mujer deposita una bolsa en el contenedor amarillo.
Una mujer deposita una bolsa en el contenedor amarillo. / lp

La patronal critica la «obcecación» pública en el sistema de retorno y sigue sin respuesta a las alternativas que entregó en mayo a la Generalitat

INÉS HERRERO

valencia. Apenas unas horas después de que el PSPV se negase en Les Corts a acelerar la puesta en marcha del controvertido plan de envases para incluirlo en los presupuestos de 2018, como pedía Podemos y respaldó Compromís, la vicepresidenta y portavoz del Consell, Mónica Oltra, aseguraba en la rueda de prensa posterior al pleno que el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) «se cumplirá» porque es un objetivo del Consell, aunque duda de que se pueda incluir en las cuentas del próximo ejercicio.

Oltra insistió en que el rechazo de Les Corts a la propuesta de resolución de Podemos, con los votos de PSPV y Ciudadanos, no supone un rechazo al modelo de retorno de envases, sino «a una determinada propuesta concreta». «Y eso no quiere decir que estemos en contra», dijo.

Es más, la portavoz señaló que se trata de «uno de los objetivos del Consell y así se está trabajando» dentro del Plan Integral de Residuos y que, como tal, «se tiene que cumplir». «El SDDR es una figura más. Ni es la única, ni la más importante, sino una más de las medidas para una gestión responsable de los residuos», aseveró Oltra, consciente de que «no parece posible que los plazos sean tan cortos» como poder incluir la puesta en marcha del plan de envases en los presupuestos de 2018 porque es una cuestión «de una complejidad extraordinaria».

Esa complejidad a la que aludía Oltra radica, aparte de las discrepancias entre socios, en el rechazo frontal que suscita el SDDR entre el empresariado, que sigue a la espera de que la Generalitat responda a las alternativas que le planteó en mayo.

Los empresarios entregaron a Medio Ambiente su «propuesta de solución global» para mejorar el reciclaje de todos los envases, sin mención alguna al sistema de retorno que plantea para las bebidas -sólo el 9% del contenedor amarillo-. Ambas partes daban entonces por consensuado el diagnóstico de que conviene mejorar el reciclaje, pero cuatro meses después siguen sin respuesta del departamento que dirige Elena Cebrián sobre la batería de medidas con las que la patronal pretende esquivar el sistema de retorno que impulsa su número dos, Julià Álvaro, dirigente de Els Verds.

Álvaro insistía ayer en su blog en que ese sistema está incluido en la revisión del Plan Integral de Residuos y, por tanto, continuarán «con el enorme trabajo» realizado «para convertirlo en realidad, para satisfacción de la mayoría de la ciudadanía y al servicio de un nuevo modelo de gestión sostenible que debe procurar un mundo mejor».

Llamada al consenso

Tras el sonado enfrentamiento con el empresariado que obligó al presidente Ximo Puig a intervenir para calmar los ánimos, y a Cebrián a desautorizar a Álvaro para descartar imponer el SDDR y crear el grupo de trabajo que le reclamaban, desde la patronal se insistía ayer en la necesidad de consenso, en la que enmarcan la actitud de Cebrián (Compromís) y también el rechazo del PSPV a la propuesta de Podemos de acelerar un sistema que difícilmente será una realidad esta legislatura.

Salvador Navarro, presidente de la CEV, criticó la «excesiva obcecación» desde el Consell en implantar un sistema que «rompe la unidad de mercado» y no da el resultado prometido. «Se puede implantar algo nuevo pero si el sistema funciona, y existe un alto índice de retorno de envases a nivel nacional, hay que analizar por qué en la Comunitat no funciona», sentenció.

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