Condiciones más duras para abrir en festivos también para los comercios pequeños

Natxo Costa (Comercio) y el conseller Rafa Climent. / j. p. reina

Las trabas del Consell a la libertad horaria se extienden además a las tiendas de menor tamaño que atienden 18 horas al día

I. HERREROVALENCIA.

La ofensiva contra la libertad horaria que impulsa la conselleria dirigida por Rafael Climent, de Compromís, se extiende ahora también a las tiendas de menor tamaño, de hasta 500 metros cuadrados y abiertas al público al menos 18 horas al día. Una vez pacificado el conflicto con las grandes superficies, mediante el pacto para cerrar uno de cada tres festivos, desde Comercio tienen en su punto de mira a las llamadas tiendas de conveniencia, conocidas popularmente como '24 horas' o supermercados exprés.

El proyecto de decreto autonómico que plasma el nuevo marco de horarios comerciales, e introduce la controvertida revisión de las zonas turísticas a los cuatro años, pretende utilizarse también para endurecer las condiciones a buena parte de los locales que todavía conservan la libre apertura en la Comunitat.

Como esas tiendas '24 horas', que ahora están obligadas por ley a abrir al menos 18 horas al día, no superar los 500 metros cuadrados y «distribuir su oferta, en forma similar», entre distintas categorías de artículos. No obstante, desde el equipo de Climent se introducen unos porcentajes mínimos y máximos para cada una de las cuatro gamas de producto exigidas: libros, periódicos y revistas; artículos de alimentación; discos, vídeos, juguetes y regalos y, por último, artículos diversos. Con esas reglas del juego, enseñas como Opencor o Carrefour Express sólo podrían seguir abriendo en festivo si tienen entre un 20% y un 40% de referencias de cada grupo y ninguna categoría, tampoco alimentación, ocupa más del 50% de la tienda.

El borrador del decreto obliga a tener un 20% de artículos de lectura y otro tanto de discos y juguetes

«No pueden ser supermercados encubiertos», recalca el director general de Comercio, Natxo Costa, que asegura tener varios expedientes en marcha a raíz de denuncias, «alguno ya con sanción», sin dar nombres. Si prospera el reglamento que someterá próximamente a las alegaciones del sector del comercio -por esta u otras cuestiones-, la publicación del decreto tras ser aprobado por el pleno del Consell dará paso a una «campaña de inspección para detectar incumplimientos» en los distintos establecimientos y «darles opción a que rectifiquen».

Multas y cierre

Si los operadores no se adaptan a las nuevas exigencias, se enfrentarán a las multas hoy vigentes por abrir en festivo sin poder hacerlo y que, como publicó este periódico, pueden alcanzar hasta los 600.000 euros en los casos más graves y desembocar, incluso, en el cierre durante un periodo máximo de un año.

Y algo similar podría sucederle a Fnac, que sorteó la última restricción de la libertad horaria al abrir en domingo sólo los departamentos culturales de su tienda en el centro de Valencia para entrar en el grupo de negocios que dedican el 80% de su espacio a productos culturales.

Si sale adelante el borrador de reglamento elaborado por Comercio, esa cuantía mínima exigida se calculará sobre todo el establecimiento y con la condición adicional de que «debe ser un local comercial independiente, que impida su confusión con otros establecimientos comerciales contiguos, o con las superficies comerciales útiles de otras secciones del mismo establecimiento», según prevé el propio texto.

Cabe recordar que, por ley, tienen plena libertad para fijar los días y horas en que abrirán al público los comercios de hasta 300 metros cuadrados de superficie de venta que no pertenezcan a cadenas o grupos de distribución. Fuera quedarían «algunos bazares de centros comerciales del área metropolitana de Valencia», más grandes, contra los que el pequeño comercio exige mano dura.

También disfrutan de libre apertura los negocios que dediquen al menos un 80% de su superficie y dos tercios de sus referencias -según los nuevos requisitos- a la venta de pastelería y repostería, pan, platos preparados, prensa, combustibles, flores y plantas o productos culturales y los que estén en puertos, aeropuertos o estaciones, como la tienda Fnac Express de Joaquín Sorolla.

Fotos

Vídeos