La Comunitat capta turismo e inversiones de Cataluña y será uno de los motores del país

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ayer en la presentación de las previsiones económicas de Funcas. / efe/manuel bruque
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ayer en la presentación de las previsiones económicas de Funcas. / efe/manuel bruque

Funcas prevé que la economía valenciana siga entre las más dinámicas gracias a la construcción, la afluencia de visitantes y la actividad industrial

INÉS HERRERO VALENCIA.

La Comunitat Valenciana será una de las autonomías que más crecerán el año que viene, entre otras cosas por la captación de turistas y nuevas inversiones que inicialmente tenían como destino Cataluña. «No un desvío de inversiones ya producidas pero sí nuevas inversiones en zonas limítrofes», apuntó ayer el director de coyuntura y economía internacional de Funcas, Raymond Torres, que prevé que este fenómeno reporte a la Comunitat una décima de crecimiento.

La economía valenciana continuará entre los motores del país, con una subida del Producto Interior Bruto (PIB) del 3%, una décima menos que este año, sólo superada por Madrid (3,3%) y al mismo nivel que Galicia. A Cataluña, por contra, le pasará factura el desafío secesionista y «crecerá casi la mitad de lo que hubiera crecido sin el conflicto».

Según las previsiones que Funcas presentó ayer en Valencia, Cataluña pasará de crecer un 3,1% este año al 1,7% del próximo ejercicio por el conflicto soberanista y se situará entre las regiones menos dinámicas, junto a Extremadura y Asturias, mientras comunidades limítrofes como la valenciana sacan partido.

La tasa de paro bajará del 17,9% de este año al 15,8% mientras se ensancha la brecha entre autonomías

Y también Madrid, que será la que más crezca en 2018 (3,3%) gracias al tirón de la economía internacional, sus servicios de mercado y turísticos y el beneficio, aunque marginal, de captar la mayoría de traslados de sedes de firmas catalanas.

Así lo apuntó Torres, que desgranó el informe en rueda de prensa junto al director general de Funcas, Carlos Ocaña, y al director de negocio de empresas de Bankia en la Comunitat, Murcia y Baleares, José Manuel García. A continuación dio comienzo la presentación institucional, en la que Ximo Puig defendió que el «motor público» debe generar inversión para acompañar el crecimiento privado y José Ignacio Goirigolzarri, que ejercía de anfitrión, vinculó el traslado de las sedes de Caixabank y el Sabadell a la Comunitat con el dinamismo de su economía y reivindicó, en tono distendido, que «el único (banco) valenciano de nacimiento es Bankia».

Funcas achaca ese crecimiento, superior a la media, al turismo, el «aumento significativo de la construcción, residencial y obra pública», y el recobrado dinamismo de la actividad industrial, sobre todo por la exportación de productos agroalimentarios y bienes de equipo. Con esos mimbres, espera que reduzca su tasa de desempleo del 17,9% a cierre de este año al 15,8% el próximo.

Las diferencias entre unas zonas y otras, que alcanzan los dos puntos porcentuales entre la mejor y la peor, las achaca principalmente a la capacidad para aprovechar el tirón del comercio internacional y la recuperación europea, en menor medida a la situación de las cuentas públicas, y también al «posible efecto desvío de inversiones por la crisis catalana que aprovecharían las comunidades más próximas, sobre todo Aragón y la Comunitat Valenciana, además de Madrid».

Quebec, ejemplo a evitar

El impacto del conflicto catalán se extenderá «hasta el final del primer trimestre de 2018», según el escenario central on el que trabaja Funcas, aunque sin ocultar que si la incertidumbre se prolonga «podría restar crecimiento a la economía catalana». El ejemplo a evitar, advierte, es el «deterioro progresivo» que sufrió Quebec, donde el conflicto independentista ahuyentó inversiones y frenó el crecimiento económico respecto al resto de Canadá.

La crisis catalana, de momento, restará tres décimas al crecimiento del PIB nacional, que perderá otras dos por la menor demanda nacional. Así, Funcas prevé que la economía española crezca el 2,6 % en 2018, medio punto menos que este año.

En materia de empleo, la evolución será favorable en toda España, aunque se agranda la brecha entre las autonomías. Mientras Baleares, Navarra, País Vasco y La Rioja reducirán su tasa de paro por debajo del 10%, el desempleo todavía superará el 20% en Andalucía, Canarias y Extremadura. Según Funcas, la clave para corregir esos desequilibrios pasa, básicamente, por atraer nuevas inversiones que generen empleo y afrontar los grandes desafíos estructurales en materia de educación, deuda pública y demografía.

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