Los comercios de Valencia y Alicante cerrarán un tercio de los festivos

El conseller Rafael Climent, de espaldas, preside el Observatorio del Comercio acompañado por el director general Natxo Costa.
El conseller Rafael Climent, de espaldas, preside el Observatorio del Comercio acompañado por el director general Natxo Costa. / lp

El observatorio da por buena la oferta de las grandes superficies de abrir desde el 15 de junio al primer domingo de enero

INÉS HERRERO VALENCIA.

Cerca de año y medio después de que la Conselleria que dirige Rafael Climent autorizase la reapertura en festivos al mes de ordenar el cierre en Valencia, el Observatorio del Comercio Valenciano logró ayer un preacuerdo para armonizar la libertad horaria en toda la Comunitat, evitar nuevos pleitos y pasar página tras años de desencuentros y vaivenes normativos.

La ansiada solución, que se someterá a ese mismo foro autónomico para su aprobación «no más allá de la primera semana de octubre», en palabras del conseller, prevé que los comercios de Valencia y Alicante abran unos cuarenta domingos y festivos anuales, veinte menos que ahora, en concreto del 15 de junio a la primera semana de enero, de acuerdo con la oferta de la patronal de grandes superficies Anged que reveló LAS PROVINCIAS en agosto. A ese periodo ininterrumpido se sumarían los días autorizados en toda la Comunitat con motivo de Semana Santa y de las distintas acumulaciones de festivo a lo largo del año.

En la misma situación que Valencia y Alicante estarían el resto de ciudades que disponen de libre apertura en festivos todo el año, como Torrevieja, Orihuela y Finestrat.

Por su parte, los municipios no turísticos pasarán de diez a doce aperturas extraordinarias en Pascua, Navidad y las distintas acumulaciones de festivos, mientras que las cincuenta localidades de costa que pueden abrir entre 25 y 28 festivos en Semana Santa y verano igualarán su situación, con libre apertura del 15 junio al 15 septiembre, más los días autorizados en toda la Comunitat.

Ese preacuerdo, logrado ayer en presencia tanto del conseller Climent como del director general de Comercio, Natxo Costa, que será el encargado de ponerlo por escrito y volver a convocar al Observatorio para su aprobación definitiva, dejó razonablemente satisfechos a todos los agentes del sector.

«Ningún voto en contra»

«Parece ser que podría haber ya muchísima unanimidad o al menos no habría ningun voto en contra, que es en lo que hemos estado trabajando», celebró un Climent «relativamente muy contento» por haber «hablado claro» para «buscar ese equilibrio en todo el ámbito del comercio», sin distinciones por zonas dentro de una misma ciudad y con mayor conciliación familiar y laboral para los trabajadores del sector.

Para Climent, la oferta de las grandes superficies en la que se basa este preacuerdo entronca con su llamamiento a «acercar posturas, hacer concesiones todos y que, al final, no esté de acuerdo o demasiado contento nadie con el acuerdo final».

Según constataron a este periódico distintos participantes en el encuentro, a falta de concretar todos los detalles y consultar a sus respectivos asociados, por primera vez en mucho tiempo confían en ser capaces de sellar un pacto autonómico sobre horarios comerciales que dé estabilidad y seguridad jurídica al sector y fije un calendario claro de aperturas para los consumidores.

Entre las cuestiones fundamentales para que ese preacuerdo llegue a buen puerto y entre en vigor lo antes posible, el portavoz de la asociación de supermercados Asucova, Pedro Reig, subraya el compromiso de todas las partes de no recurrirlo y de que se retiren las demandas activas.

Clave será también la reacción del Ayuntamiento de Valencia, hasta ahora enrocado en dejar en menos de una treintena las aperturas, en concreto desde septiembre hasta el primer domingo de enero, y de su homólogo alicantino, que recurrió la restricción de la libertad horaria del 15 de junio al 15 de septiembre.

El reproche más inmediato a esa decisión de Climent, motivada por la sentencia favorable a los centros comerciales, era que los comercios alicantinos no abrirían en la salida de la Volvo Ocean Race en octubre.

El president Ximo Puig respaldó esa reivindicación, que Climent daba ayer por atendida, siempre que sea el Ayuntamiento de Alicante quien lo solicite. «Lo tramitaremos si hace falta de urgencia para que todos los trámites puedan ser efectivos y no haya ningún problema», aseguró.

Cabe recordar que, como publicó este periódico, el recurso de Alicante revive el choque entre Compromís y PSPV sobre horarios comerciales. El último precedente derivó en la decisión de la Generalitat de anular de su propia restricción y ahora, además, el recurso tiene firma socialista, no de un operador privado.

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