Climent anuncia ahora una ronda de contactos sobre el preacuerdo de los horarios comerciales

El conseller Rafael Climent preside la última reunión del Observatorio del Comercio, junto al director general Natxo Costa. / lp
El conseller Rafael Climent preside la última reunión del Observatorio del Comercio, junto al director general Natxo Costa. / lp

El conseller negociará por separado con los sindicatos y asociaciones la solución pactada antes de someterla al observatorio autonómico

INÉS HERRERO VALENCIA.

Ya está listo el preacuerdo del comercio llamado a convertirse en histórico, siempre que se firme, y que prevé que las ciudades que actualmente disfrutan de libertad horaria todo el año, como Valencia, Alicante o Finestrat, renuncien a un tercio de las aperturas y pasen de las 63 actuales a unas 40.

Hace un mes, el conseller de Economía, Rafael Climent, se comprometió a plasmar el pacto alcanzado en el seno del Observatorio del Comercio Valenciano, remitirlo a todos los implicados y someterlo a ese mismo foro autonómico para su aprobación definitiva «no más allá de la primera semana de octubre».

Ayer, no obstante, Climent anunció el inicio de una ronda de contactos con los distintos agentes del sector, a partir del próximo lunes, antes de convocar de nuevo al observatorio para intentar sellar el pacto autonómico, sin dar nuevos plazos.

«Iremos trabajando con las asociaciones y los sindicatos para ver si cerramos un documento en el que estemos todos más o menos de acuerdo para cerrar el tema de horarios», afirmó a la Cadena Ser en Alicante, donde presentó el pabellón de la Comunitat Valenciana en el recinto de la Volvo Ocean Race.

En cuanto a la decisión de su departamento de no autorizar la apertura de las grandes superficies alicantinas en el día de ayer, recordó que el pequeño comercio sí podía subir la persiana y pidió, además, un esfuerzo por cambiar los hábitos para no tener que comprar en festivos.

Climent, de ese modo, ratificó la postura de Compromís contra la libertad horaria del comercio, que esta misma semana motivó el enésimo desencuentro con sus socios de gobierno. En esta ocasión fue en el Congreso de los Diputados, a cuenta del freno del PSOE a su última iniciativa contra las aperturas en domingos y festivos, con una abstención criticada tanto por la diputada nacional de Compromís Marta Sorlí como por el concejal de Comercio de Valencia, Carlos Galiana.

Con ese incómodo choque entre los partidos que sustentan el Gobierno valenciano de fondo, Climent emprenderá una ronda de consultas con los sindicatos y las asociaciones de comerciantes y de consumidores para abordar el preacuerdo del sector que debía poner por escrito la Dirección General de Comercio.

Cabe recordar que los comercios pactaron abrir unos cuarenta domingos y festivos anuales en Valencia y Alicante, veinte menos que ahora, en concreto del 15 de junio a la primera semana de enero, de acuerdo con la oferta de la patronal de grandes superficies Anged que reveló LAS PROVINCIAS en agosto. A ese periodo ininterrumpido se sumarían los días autorizados en toda la Comunitat con motivo de Semana Santa y de las distintas acumulaciones de festivo a lo largo del año.

En la misma situación que Valencia y Alicante estarían el resto de ciudades que disponen de libre apertura en festivos todo el año, como Torrevieja, Orihuela y Finestrat.

El preacuerdo, que se someterá ahora a una ronda de consultas y si no hay contratiempos pasará al observatorio autonómico para su aprobación definitiva, preveía que los municipios no turísticos de la Comunitat pasen de diez a doce aperturas extraordinarias en Pascua, Navidad y las distintas acumulaciones de festivos, mientras que las cincuenta localidades de costa que pueden abrir entre 25 y 28 festivos en Semana Santa y verano igualarán su situación, con libre apertura del 15 junio al 15 septiembre, más los días autorizados en toda la Comunitat.

Nuevos frentes

No obstante, desde esa reunión de la que Climent salía «relativamente muy contento» porque «podría haber ya muchísima unanimidad o al menos no habría ningún voto en contra» de la solución planteada para armonizar aperturas, evitar pleitos y pasar página, han surgido frentes que amenazan con frustrar el acuerdo. Por un lado, los planes del complejo MN4 de Alfafar de recurrirlo por sentirse agraviado chocan con la postura de Comercio de dar por bueno el pacto sólo si nadie lo impugna y se garantiza la paz judicial.

Y, por otro, la oposición hallada incluso entre sus compañeros de partido. Es el caso del equipo de gobierno de Joan Ribó, enrocado en dejar en menos de una treintena las aperturas, de septiembre al primer domingo de enero. En Alicante, mientras, siguen pendientes de resolución los recursos del Ayuntamiento y varios operadores contra la restricción de la libertad horaria del 15 de junio al 15 de septiembre, que podrían acabar en los tribunales.

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