Climent se aferra al pacto del comercio e intentará convencer a los detractores

Jornada de compras navideñas en el centro de Valencia. / jesús signes
Jornada de compras navideñas en el centro de Valencia. / jesús signes

Economía negociará con los sindicatos y centros disconformes para salvar el acuerdo que prevé cerrar un tercio de los festivos

INÉS HERRERO VALENCIA.

El conseller Rafael Climent se resiste a dar por perdido el pacto alcanzado en el seno del Observatorio del Comercio para cerrar un tercio de los festivos actuales en ciudades como Valencia o Alicante y evitar nuevos pleitos. A pesar de las amenazas de judicialización que se ciernen sobre los horarios comerciales desde apenas unas horas después de anunciar como histórico el acuerdo llamado a pacificar esta cuestión, Economía mantiene su hoja de ruta: plasmará esa solución en un decreto ley y lo llevará a Les Corts.

Antes, eso sí, mantendrá nuevos contactos con los implicados para intentar convencer a sus detractores, los sindicatos UGT y CC OO y centros comerciales del área metropolitana de Valencia como MN4.

«Lo que ocurrió el día 4 lo catalogo como histórico, a los hechos me remito, nadie se opuso de forma clara al pacto», zanjó ayer Climent tras asistir a la firma de un convenio entre el Servef y la Agencia Valenciana de Emergencias para contratar a 774 brigadistas durante seis meses.

El conseller ensalzó las bondades del acuerdo impulsado en verano por las grandes superficies (Anged), supermercados (Asucova) y pequeño comercio (Cecoval y Covaco), que se modificó ligeramente el pasado lunes para vencer las reticencias de los sindicatos y Unión Gremial. El más complicado de su vida política, según su propia definición, logrado al cabo de dos años de negociaciones y un sinfín de disgustos, incluso entre los socios del Consell.

«Al final salimos todos beneficiados, especialmente los trabajadores de las grandes superficies, que pasan de trabajar 23 a 13 días por convenio. Creo que, además, el comercio va a sentirse revitalizado desde su eficiencia», subrayó Climent, que exigió «rigor» a CC OO y UGT a raíz del comunicado en el que tildaban de «pantomima» el acuerdo y advirtieron de que estudian pleitear.

Ante la crítica sindical de que «para rebajar a ocho municipios los domingos y festivos aperturables, 534 municipios de la Comunitat tengan que aperturar un festivo más», afirmó que «hay poblaciones pequeñas que no usarán ninguno de esos once días -frente a los diez actuales-, y los comercios de hasta 300 metros tienen la posibilidad de abrir cuando crean conveniente».

El malestar suscitado por el escrito con el que CC OO y UGT se desmarcaron del acuerdo alcanzado la víspera en su presencia es palpable, especialmente entre quienes hicieron un último esfuerzo en pos del consenso y ahora ven peligrar el ansiado pacto entre acusaciones como que no se votó y «otra vez se ignoró la opinión» de ambos sindicatos.

Desde la Conselleria, en cualquier caso, se aferran a su intención de zanjar el conflicto de los horarios comerciales con el acuerdo que reduce de 63 a 38 los domingos y festivos en Valencia y Alicante, a 40 en el resto de municipios que hoy gozan de libre apertura todo el año, y que eleva de diez a once los autorizados en toda la Comunitat.

Con la advertencia de que «si alguien recurre, no hay acuerdo» muy presente, la semana que viene habrá nuevos contactos entre la Generalitat y el sector para intentar reconducir la situación y, en función del resultado, decidir si siguen adelante o entierran el nuevo marco de horarios comerciales. Del desenlace depende, entre otros temas, la respuesta de Economía a los recursos de centros de Alicante contra la última restricción de la libertad horaria del 15 de junio al 15 de septiembre. Como en este caso el silencio administrativo es negativo, al parecer dejará vencer los plazos, a la espera de que prospere el pacto que enterraría también estos frentes.

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