El campo valenciano se rebela contra la limitación a los nuevos viñedos para cava

Bodega requenense de Torre Oria, la primera que fue autorizada a elaborar cava fuera de Cataluña. / lp
Bodega requenense de Torre Oria, la primera que fue autorizada a elaborar cava fuera de Cataluña. / lp

El Gobierno sólo permite 172,2 hectáreas para toda España cuando los viticultores de Requena pedían 1.500 y muchos proyectos de inversión ya estaban aprobados

V. LLADRÓ VALENCIA.

El Ministerio de Agricultura ha aprobado un decreto (publicado ayer en el BOE) que fija el número de hectáreas que se podrán autorizar en 2018 para nuevas plantaciones de viñedo, en general, y para el caso particular del cava, que está levantando chispas en casi todas las instancias agrarias y políticas valencianas, al considerar que se perjudican claramente los intereses de los viticultores de Requena para favorecer los de Cataluña.

La decisión del ministerio intenta presentarse en principio como salomónica, al aplicar el mismo porcentaje de aumento (0,52%) en la superficie española de vid para cava que en todo el viñedo en general. Sin embargo, mientras que la superficie de posibles nuevas plantaciones de viñedos para el año que viene se fija en un máximo de 4.950 hectáreas, la del cava se queda en 172,2. Ésta última cifra es bastante superior a la ridícula de 0,5 que llegó a pedir el consejo regulador del cava (dominado por firmas catalanas), pero es ínfima en comparación con las peticiones realizadas desde municipios de cava de fuera de Cataluña e incluso respecto a los proyectos de inversión en reestructuraciones que ya estaban aprobados y comprometidos en esta línea.

Sólo en Requena (uno de los 27 municipios que elaboran cava fuera de Cataluña y el único valenciano) las peticiones alcanzan casi las 1.500 hectáreas. Aún no se sabe cómo se repartirán las 172,2 aprobadas para toda España, pero ya se puede suponer que, de no cambiarse la medida, llegarán migajas.

La Conselleria de Agricultura anuncia acciones legales y AVA pide una subzona en la DO para el cava valenciano

Resulta evidente que tan pequeña cifra, pese a basarse en un criterio de reparto igual al resto del viñedo, favorece los intereses de las grandes bodegas catalanas, que al ser las más grandes del sector, no ven conveniente que se favorezca que otras crezcan, como viene ocurriendo en los últimos años. Y en esto se basan las organizaciones agrarias Unió de Llauradors, AVA-Asaja y COAG, así como el PSPV-PSOE, para mostrar su total rechazo a la normativa del ministerio, exigir que la corrija y pedir a la Conselleria de Agricultura que, en caso contrario, emprenda acciones legales para defender los intereses económicos de los viticultores y las bodegas interesadas de Requena.

«Broma pesada»

La propia consellera, Elena Cebrián, adelantó ayer por la tarde que ha dado instrucciones en su departamento para que se estudie a todos los niveles qué se puede hacer contra la decisión del ministerio de limitar el crecimiento del cava en Requena. En declaraciones a Efe, y en la línea de las organizaciones agrarias, Cebrián calificó dicha decisión ministerial como un «ninguneo claro por parte del Gobierno de Mariano Rajoy a los agricultores de Requena y de la Comunidad Valenciana en general». Recordó que también se «ningunea» a Les Corts, que aprobaron por unanimidad -incluido el PP- que los productores de cava de Requena tuvieran más hectáreas y pudieran continuar con esta senda de calidad y trabajo.

La consellera ha hablado de «broma pesada» por lo exiguo de las hectáreas autorizadas, lo que representa «cercenar» las posibilidades de desarrollo de un sector que en Requena se estima que puede duplicar sus ventas actuales.

La Unió admite que en un futuro «habría que poner coto de alguna manera al crecimiento de la superficie para cava, a fin de evitar la saturación del mercado», pero advierte que «en este momento no se pueden poner en peligro las inversiones en marcha y la fuerte apuesta realizada por algunos viticultores y bodegas en nuestro territorio». Resalta además que «el cava valenciano goza cada vez de mayor reconocimiento y prestigio en los mercados gracias a su calidad y no se puede coartar su crecimiento con decisiones como ésta».

Pendientes de una reunión

Para Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja, es «inadmisible que el Gobierno se haya plegado a los intereses de las grandes firmas del cava catalán, que eran las que reclamaban restricciones, y corte las alas a un sector a golpe de decreto y de forma artificial». Aguado califica de «barbaridad» que se queden fuera muchos que quieren producir lo que les está pidiendo el mercado, «porque el cava de Requena está en pleno auge». Ante todo ello propone «crear unas subsanas del cava y que las decisiones se adopten en función de las necesidades de cada una de ellas, de manera que si en alguna detectan que sus mercados se saturan y es conveniente limitar su crecimiento, pues perfecto, que lo hagan, pero lo que no pueden pretender es impedir por la fuerza la expansión de aquellos otros que sí tienen expectativas y capacidad para seguir creciendo».

COAG ha destacado la «injusta situación» en la que quedan ahora los viticultores de Requena «que tenían ya comprometidas 450 hectáreas solo en el plan de reestructuración», en muchos casos con los trabajos iniciados. Por ello no entiende «que el ministerio convoque una reunión para el día 2 en Requena sobre este tema, cuando ya se ha tomado la decisión. AVA, sin embargo, espera que esa reunión se aproveche para decir con dureza lo que ocurre, a la espera de influir en posibles cambios.

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