El campo se rebela contra la Ley de la Huerta por no tratarla como actividad económica

AVA y La Unió exigen que deje de tramitarse sólo desde la Conselleria de Vivienda y tenga en cuenta a los agricultores y sus necesidades

R. E.

Valencia. Las organizaciones agrarias mayoritarias en el campo valenciano, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) y La Unió de Llauradors demandan que la nueva Ley de la Huerta deje de depender de la Conselleria de Vivienda y tenga también en cuenta los intereses de los agricultores y su actividad económica. Así lo aseguraron los responsables de ambas entidades, Cristóbal Aguado y Ramón Mampel en Radio Valencia Cadena Ser. Aunque mantienen diferencias de matiz, las dos entidades consideran que una norma sobre la huerta debe estar vinculada a la Conselleria de Agricultura, como defiende AVA, o tener un tratamiento transversal, pendiendo de Presidencia, como considera La Unió.

En todo caso, tanto Aguado como Mampel comparten el rechazo a que la norma se esté realizando únicamente tomando como referencia «criterios paisajísticos» y defienden que la huerta no puede ser entendida «un parque temático», en lugar de un proyecto que debe tener viabilidad agraria.

En presidente de AVA considera que Agricultura ha de ser quien lleve la voz cantante, algo en lo que considera que las dos organizaciones pueden estar de acuerdo. «Tenemos la responsabilidad de coincidir en la defensa de los agricultores y los ganaderos valencianos, que es a quienes representamos, pero ahora el Gobierno es el que tiene que tomar la palabra», destacó Aguado.

Las organizaciones denuncian que se siguen criterios paisajísticos, como en «un parque temático»

De hecho, Mampel aseguró que «las reivindicaciones de AVA también son las de La Unió», y que, aunque no se hayan hecho públicas las alegaciones de una y otra organización, (ya que ahora se abre el período para presentarlas) las de unos y otros van en el mismo sentido.

«No puede ser una ley de una conselleria de arquitectos, sino ser una ley de Presidencia en la que actúe Agricultura, porque ahora se está menospreciando a los agricultores. Estos agricultores son los que tienen que cultivar esas tierras, tienen que sobrevivir y hacerlas rentables», según Mampel. En su opinión ese es el único camino para motivar a la gente joven para que retome la actividad y se frene el abandono de tierras.

Ambos consideran que no se tiene en cuenta el papel conservador con el que contribuyen al paisaje y al medio ambiente los agricultores. De hecho, sienten que lo único que reciben desde la Administración son cortapisas, cuando lo que reclaman son estímulos que favorezcan la actividad y que la recuperación de la huerta lo sea de un modo productivo que permita garantizar su condición de fuente de riqueza.

Discrepancias menores

Aunque comparten la necesidad de legislar sobre la actividad agracia, en lo que difieren es en el orden bajo el que se debe actuar. Mientras AVA entiende que se debe hacer una ley general para la agricultura y, después sobre los aspectos que se consideren de la huerta; La Unió comparte el criterio del Consell de comenzar con medidas legislativas para la huerta y, después, pasar a un plano general.

El Consell alega que con esta norma se quiere evitar la especulación e impedir que se apliquen planes urbanísticos que afecten de forma injustificada a las áreas rurales recalificadas, pero los agricultores aseguran que se no incluyen medidas que permitan el desarrollo económico de las explotaciones ni favorece una gestión profesionalizada e intensiva de las áreas productivas.

Más

Fotos

Vídeos