Bankia califica de «leyenda urbana» la opción de fusionarse con otro banco

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. / REUTERS/Sergio Perez
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. / REUTERS/Sergio Perez

El presidente niega contactos con BBVA, Sabadell o Caixabank y asume que la privatización se «acelerará» en tramos muy superiores al 7%

JOSÉ M. CAMARERO VALENCIA.

Ni BBVA, ni Sabadell, ni CaixaBank. Por ahora, Bankia no se casará con ninguna de las otras grandes entidades financieras españolas porque ni siquiera han existido contactos para analizar una posible operación. Esa es la aclaración que expresó ayer el presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, para quien cualquier información al respecto es solamente «una leyenda urbana». Antes de rendir cuentas ante los accionistas del grupo, que hoy celebra su junta general anual en Valencia, Goirigolzarri negó «de forma tajante» que se haya sentado «nunca con ningún colega a negociar una fusión».

El presidente de la entidad -en la que el Estado mantiene una participación del 60%- intenta zanjar cualquier idea acerca de una integración con BBVA, una compra por parte del Sabadell e incluso posibles tomas de contacto al más alto nivel gubernamental. «No he recibido ninguna indicación», afirmó Goirigolzarri durante un encuentro con periodistas, en el que también indicó que le «sorprendería» que el nuevo ministro de Economía, Román Escolano, hubiera mantenido reuniones con bancos como CaixaBank para impulsar esa integración.

En cualquier caso, reconoce que Bankia «es ahora la mejor opción para quien la quiera» comprar en comparación a la situación por la que atravesaba hace seis años, cuando recibió más de 22.000 millones de euros de ayudas públicas. Goirigolzarri tampoco quiso cerrar al 100% la posibilidad de alguna integración sectorial con Bankia al puntualizar que «a largo plazo, si las cosas cambian, nunca se puede saber».

Por ahora, José Ignacio Goirrigolzarri insiste en que el grupo «está centrado» en el desarrollo de su Plan Estratégico 2018-2020, con el que pretende abonar hasta 2.500 millones de euros en dividendos al dar prioridad a una política de retribución que beneficiaría, fundamentalmente, al Estado.

El presidente del grupo instará hoy a los accionistas a «sacar adelante» este proyecto que está centrado en el crecimiento «orgánico». Buena parte de las esperanzadas de los responsables de Bankia se centran en una posible subida de tipos de interés en la zona euro, con la que cuentan para el primer trimestre del próximo año. «Nos beneficiaremos de esa medida del BCE», recuerda Goirigolzarri, consciente de que la mayor parte de su cartera hipotecaria está vinculada al euríbor, en mínimos desde hace tres años.

No más allá de 2019

Por otra parte, y aunque es una decisión que depende del Gobierno central, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el grupo espera que se cumplan los plazos legales para que Bankia deje de estar participada por el Estado antes de que finalice el próximo año. Sin embargo, el tiempo apremia porque apenas restan 20 meses para que llegue ese momento y la Administración sólo se ha deshecho de dos paquetes del 7,5% y 7% en febrero de 2014 y diciembre del año pasado, respectivamente. «Creo que el proceso va a ser acelerado», anticipa Goirigolzarri, quien también asume que las futuras ventas se realizarán «en paquetes más amplios» de ese entorno del 7% que se usaba hasta ahora.

Algunas fuentes del sector señalan que las próximas privatizaciones parciales de Bankia alcanzarán entre el 15% y el 20% del capital, en función de los tiempos y de la evolución del mercado. Los títulos del banco han retrocedido un 9% desde su última colocación. Lo que sí descarta es que el Ejecutivo vuelva a cambiar la ley -lo hizo en 2016- para extender esos plazos más allá de 2019. «El escenario central es el del cumplimiento de la actual ley, y no contemplo cambios», afirmó.

Bankia celebra hoy en el Palacio de Congresos de Valencia su primera junta ordinaria tras la absorción de BMN -las antiguas cajas de Murcia, Granada y Sa Nostra balear-, cuya integración tecnológica culminó el pasado 19 de marzo. Goirigolzarri considera que esta fusión ha sido «magnífica» para los clientes, a pesar de algunos problemas que se han registrado en las oficinas y en la operativa de banca 'on-line'.

«Es un proceso complejo humana y técnicamente hablando», justificó ayer Goirigolzarri para recordar que medio millón de clientes de BMN ya se benefician de las políticas comerciales que tenía Bankia en materia de comisiones.

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