Alicante, nueva sede del Banco Sabadell

Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell./Jesús Signes
Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell. / Jesús Signes

La entidad sale de Cataluña ante la amenaza de una declaración de independencia

ÁLVARO MOHORTEValencia

El consejo de administración del banco de Sabadell ha decidido trasladar su sede a Alicante, ante la posibilidad de una declaración de independencia de Cataluña. A media mañana se conocía la convocatoria de un reunión extraordinaria del máximo órgano de decisión de la entidad y esta tarde se ha transmitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). De este modo, se traslada a la que fuera base de la CAM, que adquirió por un euro, y con la que creció en activos un 75%.

Este cambio de domicilio social garantizará que el Banco Sabadell siga estando bajo el paraguas de supervisión del Banco Central Europeo (BCE), además de que el pago de impuestos de la sociedad se llevará a cabo en la ciudad que alberga la nueva sede del banco. Aunque no tiene relevancia práctica para los clientes, la decisión implica fundamentalmente aspectos administrativos, burocráticos y contables.

Al tratarse de un traslado de la sede social y no de la sede operativa, el personal de la oficinas centrales seguirá en su mayoría en la capital catalana, pero citas clave como la celebración de la junta general de accionistas se podrán celebrar en Alicante, como Bankia lo hace en Valencia por tener la sede social en la capital valenciana y la operativa en Madrid.

Apoyo de los inversores

Tras varias jornadas bursátiles de pérdidas, los inversores han recibido de buen grado la decisión del Sabadell desde el momento en el que se conocía esta mañana la convocatoria del consejo para estudiar la elección de su nuevo domicilio. La decisión, que no necesita la convocatoria de una junta extraordinaria de accionistas para ser ratificada y hacerse efectiva, disipa incertidumbres sobre la situación en la que quedaría el banco si la Generalitat anuncia una ruptura con España.

El Sabadell era la segunda entidad catalana y la cuarta en el ránking español. Evidentemente, con su traslado a la Comunitat pasa a ser la primera en el territorio, donde permanecían como último bastión de la banca local Caixa Ontinyent, pero con ella se espera que el llamado efecto sede se haga notar en la actividad financiera y la demanda de profesionales como procuradores, abogados o economistas.

El pasado 2016 fue un año de asentamientos de la entidad que gobierna Josep Oliu, al registrar unos activos globales de 212.500 millones de euros, superando con ello a Bankia gracias a sus intereses en el Reino Unido y Portugal. Sin embargo, específicamente en el mercado español ocupa el quinto puesto, tras el banco de José Ignacio Goirigolzarri, lo cierto es que suma 148.900 millones.

El grupo Banco Sabadell cerró el ejercicio de 2016 con un beneficio de 710,4 millones de euros, un 0,3% más que en 2015, tras realizar dotaciones extraordinarias que incluyeron cubrir el impacto de las indemnizaciones por las cláusulas suelo.

La compra de la CAM

La relación del Sabadell con la Comunitat era discreta hasta el 8 de diciembre de 2011, cuando el Banco de España adjudicó la CAM a Sabadell por el precio simbólico de un euro. La entidad catalana se quedaba la alicantina después de que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) la saneara con ampliaciones de capital por valor de 5.249 millones de euros.

El FGD se comprometió también a soportar el 80% de las pérdidas que surjieran de los activos más problemáticos de la CAM mediante la creación de un Esquema de Protección de Activos (EPA). Además, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) garantizó el acceso a la financiación de la CAM.

Esa operación supuso la desaparición de la CAM como entidad financiera independiente hasta su desaparición definitiva un año más y significó para el Sabadell aumentar su volumen de activos un 75%, pasando de unos 95.000 a 167.000 millones de euros en aquellas fechas.

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