Izquierdo y Parra ocultaron su nombre en una cuenta de 16 millones en Andorra

Domingo Parra y Aurelio Izquierdo. / J. Ramón Ladra / D. Torres
Domingo Parra y Aurelio Izquierdo. / J. Ramón Ladra / D. Torres

Los directivos de Bancaja y BdV compartían el dinero con dos empresarios beneficiados en operaciones con las entidades valencianas

A. RALLO Valencia

El ex consejero delegado de Banco de Valencia, Domingo Parra, y el exdirector general de Bancaja, Aurelio Izquierdo, manejaban una cuenta en un banco de Andorra con un saldo de 16 millones de dólares. Los altos directivos bancarios figuraban como autorizados. El titular de este depósito, no obstante, era la empresa Summerville, representada por Juan Vicente Ferri y José Salvador Baldó, los dos empresarios alicantinos investigados por diferentes operaciones a través de Grand Coral, la marca comercial en la que participan Bancaja y Banco de Valencia y que utilizaban para la compraventa de terrenos en el caribe mexicano. Se trata de una de las revelaciones que constan en un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que se mantenía en una pieza bajo secreto en la Audiencia Nacional. Las medidas que aconsejaban mantener las actuaciones al margen de los investigados se levantaron hace unas semanas.

El dosier llama la atención acerca de dos significativas circunstancias. Una es el afán de los dos altos cargos de mantener oculta su identidad. Así, en el documento por el que Ferri y Baldó permiten a un tercero que pueda realizar determinadas operativas, los autorizados se esconden bajo las iniciales BCJ.

Los agentes, a través de una comisión rogatoria, solicitaron información a la entidad andorrana Andbanc. La respuesta es que bajo las tres iniciales se escondían los nombres de Domingo Parra Soria y Aurelio Izquierdo Gómez.

El traspaso del dinero se produce a los pocos días de obtener plusvalías de más de 100 millones

A esa intención por ocultar su presencia en la cuenta de la empresa Summerville se suma la fecha de la apertura y cuándo recibe la transferencia de 16 millones. El mismo día que se abre la libreta, Ferri y Baldó autorizan a los dos directivos valencianos. La libreta recibe el generoso ingreso de 16 millones sólo unos días después que los dos empresarios señalados por la investigación obtuvieran unas plusvalías de 138 millones por la venta de dos fincas: Zacatón y Piedra Bolas.

La UCO cree que existió un «concierto» para detraer fondos de las entidades bancarias

Los agentes aprovechan el informe, elaborado a partir de la documentación en papel y en soporte informático obtenida en los registros que se realizaron en su día, para recordar que cuando Izquierdo fue interrogado por los agentes negó que él o algún allegado suyo fuera titular de un depósito en el extranjero. Esta respuesta, según la UCO, refuerza la teoría de que los exdirectivos evitaron «deliberadamente» situarse como titulares de las cuentas bancarias. De esta forma, si eran descubiertos «no se les podría imputar la propiedad de los fondos».

Los poderes de Izquierdo y Parra no eran ilimitados. La autorización les impedía, por ejemplo, sacar el dinero de la cuenta. Sin embargo, podían dar conformidad a los extractos, efectuar cambios de divisa, constituir, renovar y cancelar imposiciones a plazo fijo, al igual que adquirir o vender acciones. En definitiva, un amplio control para 'mover' el capital.

Las operaciones de Grand Coral

Zacatón y Piedra Bolas.
Vendieron estas parcelas a Inmobiliaria Piedra, que formaba parte de Grand Coral, firma en la que participaban Bancaja y BdV. Obtuvieron 138 millones de plusvalías.
Ampliación capital Grand Coral
Los dos empresarios aportan una finca, Vinorama, que supuestamente está tasada por encimade su valor real. Tras esta operación, se refinancia la deuda del grupo inversor.

Los dos altos directivos se situaban de esta forma en ambos lados del tablero, según las conclusiones del dossier presentado por los agentes al juzgado. Los especialistas consideran «bastante llamativo» que altos directivos de las entidades bancarias aparezcan vinculados «a una cuenta de unos clientes beneficiados por un gran préstamo». Subrayan el hecho de que durante los seis años que se mantuvieron los fondos bajo sospecha se limitaron «precisamente a recoger operaciones de compraventa de valores, contratación de plazos fijos... Todo esto «pondría de manifiesto que fueron realmente los exdirectivos los que administraron esos fondos para obtener el máximo rendimiento de los mismos».

Los especialistas de la UCO han recopilado correos electrónicos en los que los directivos, en concreto Aurelio Izquierdo, da órdenes a la entidad bancaria acerca de los movimientos de dinero. «Respecto a la cuenta que te he indicado 'dp' que conviertas el saldo de dólares a euros, me ha dicho que te pida que, dado que el dinero ha estado 23 días sin retribución, que si puedes no les cobres gastos a los clientes y que le apliques el cambio más favorable. En la medida de lo posible pon a esa cuenta las mismas condiciones que las cuentas más favorables», se recoge en uno de los emails intervenidos. La comunicación se hizo desde su dirección corporativa de Bancaja.

Los investigadores concluyen que pudo existir un «concierto» entre los directivos y los empresarios «para detraer fondos procedentes de las entidades financieras con el fin de participar en futuras inversiones junto a los empresarios investigados».

Las enigmáticas iniciales BCJ. Los agentes pidieron una rogatoria a Andorra para conocer quién estaba detrás de las iniciales BCJ. La respuesta apuntó a Domingo Parra y Aurelio Izquierdo.
Las enigmáticas iniciales BCJ. Los agentes pidieron una rogatoria a Andorra para conocer quién estaba detrás de las iniciales BCJ. La respuesta apuntó a Domingo Parra y Aurelio Izquierdo. / LP

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