La bacteria Xylella que mata almendros y olivos llega a la Comunitat Valenciana

 Arranque. Este es el doloroso final; olivos aparentemente sanos eliminados en Italia para parar el avance de la Xylella.
Arranque. Este es el doloroso final; olivos aparentemente sanos eliminados en Italia para parar el avance de la Xylella. / lp

La primera detección ha sido confirmada por los análisis de la Conselleria de Agricultura en un campo de almendros de Castell de Guadalest

VICENTE LLADRÓ VALENCIA.

Como era de temer, la Xylella, la bacteria que puede atacar a más de trescientas plantas y árboles de interés alimentario u ornamental, ha llegado a tierras de la Comunitat Valenciana, según han confirmado fehacientemente los análisis de la Conselleria de Agricultura. Pero al contrario de lo que venía siendo habitual, cuando esta enfermedad se ha cebado de forma especial en las plantaciones de olivos en Italia y más recientemente en Baleares, en nuestro caso se ha detectado el primer brote en un campo de almendros de Guadalest (Alicante), lo que en principio no significa nada en especial pero abre nuevos interrogantes, a la espera de que se concrete la subespecie de la que se trata.

Las subespecies de la bacteria detectadas hasta ahora en Mallorca y Menorca son la 'fastidiosa' y la 'multiplex', mientras que la de Ibiza es la 'pauca'. Cada una de ellas tiene preferencias diferenciales por las plantas y árboles hospedantes que parasita. Aunque nada es concreto y excluyente del todo, la 'fastidiosa' parece ser más proclive a atacar vides, almendros, alfalfa...; la 'multiplex' se cebaría más en frutales, olmos, moras..., y la 'pauca' preferiría olivos, naranjos, cafetos...

De ahí la enorme preocupación que existe en todo el sector agrario valenciano, porque hay mucho en riesgo, también la citricultura, y resulta básico mantener acciones eficaces en todas direcciones, máxima vigilancia y marchar todos juntos en esta tarea, como ha pedido la propia consellera de Agricultura, Elena Cebrián, a los representantes agrarios.

La consellera, junto al secretario autonómico de Agricultura, Francisco Rodríguez Mulero, y el director general, Roger Llanes, informaron ayer de las actuaciones emprendidas, en cumplimiento de los planes y protocolos ya previstos a todos los niveles. Nada más confirmarse «al 200%» el brote de Xylella se empezó a realizar tratamientos fitosanitarios para eliminar los insectos vectores de la enfermedad en un círculo de 100 metros alrededor del brote. Al mismo tiempo se va a proceder al arranque de los almendros de la parcela afectada, así como de todos los ejemplares de especies hospedantes (almendros, olivos, vides, naranjos, adelfas, romeros, lavandas, aguacates, nogales...) dentro de ese círculo de 100 metros a la redonda.

En cumplimiento de la normativa europea se establece otro círculo de 10 kilómetros alrededor del brote, dentro del cual se realizará una vigilancia más exhaustiva que la habitual (la que se efectúa a través de 1.160 puntos de control con trampas cromotrópicas), con intensos controles y análisis, inmovilizando además cautelarmente cualquier tipo de material vegetal, con objeto de evitar en lo posible que pudiera salir de aquel entorno cualquier ejemplar infectado que llegara a propagar el mal en otras zonas. En dicha área de 10 kilómetros de radio hay siete viveros y centros de jardinería.

La detección del brote de Xylella, la confirmación de los análisis y las medidas acordadas han sido comunicadas por la Generalitat, como es preceptivo, al Ministerio de Agricultura y a la Comisión Europea, que han dado su visto bueno a la estrategia adoptada y a las decisiones que seguirán. También ha informado la Conselleria de Agricultura a los demás gobiernos autonómicos de España, a fin de que adopten precauciones más firmes al conocer que la Xylella ya ha llegado a la Península.

Las organizaciones agrarias valencianas, que fueron ayer informadas con detalle de la situación, mostraron su conformidad con las acciones emprendidas y expresaron su convencimiento de que se están haciendo las cosas bien, a la espera de conocer más datos sobre la evolución del mal, así como el origen de la infección, la subespecie y el alcance de los riesgos sobre los diferentes cultivos.

La conselleria ha pedido la colaboración a todos para detectar a tiempo cualquier brote. En el caso de Guadalest fue el propio agricultor el que advirtió en la oficina comarcal agraria que veía un decaimiento y falta de producción en sus almendros. En el tercer control realizado terminó por confirmarse la dolencia.

Todos los árboles y plantas que se arranquen serán indemnizados y se asegura que habrá dinero suficiente para todo. La próxima semana estará lista la normativa con las condiciones y la valoración para cada tipo de ejemplar que deba eliminarse.

Fotos

Vídeos